Un espacio destinado a fomentar la investigación, la valoración, el conocimiento y la difusión de la cultura e historia de la milenaria Nación Guaraní y de los Pueblos Originarios.

Nuestras culturas originarias guardan una gran sabiduría. Ellos saben del vivir en armonía con la naturaleza y han aprendido a conocer sus secretos y utilizarlos en beneficio de todos. Algunos los ven como si fueran pasado sin comprender que sin ellos es imposible el futuro.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Los juguetes de los Pueblos Originarios de Abya Yala que viven en los países que integran el Mercosur.

Escribe: Stela Maris Ferrarese*

El jugar humano es una actividad neuromotriz emocional que es importante para el desarrollo personal de cada ser humano.
Actualmente la sociedad mundial urbana se aleja cada vez más de esta actividad quedando, la misma, con diferente presencia en los espacios rurales o urbanos pequeños. En el primer espacio social se va detrás de una vida que exige cada vez más producción y rendimiento por un lado y deseo de consumir todo lo tecnológico que hay en el mercado lo que diseña un marco social "patológico" trabajar y trabajar para tener más poder adquisitivo y así adquirir más bienes en los cuales está enmarcado el placer no en el juego. Se desdibuja así la palabra disfrutar. Eso también se da con relación a hijas e hijos a quienes ya no se les confeccionan los juguetes y a veces tampoco ya se juega con ellas/ellos.

Juego Mbya Guaraní Jaguarete (Yaguareté) en la Aldea Fortín Mbororé
Antes de la industrialización de los productos las sociedades humanas desarrollaron un estilo de vida más cercano al disfrute y el juego formó parte de su vida con mayor regularidad que en la actualidad.

Desarrollo

En Abya Yala al igual que en otros continentes las formas de vida desarrolladas fueron diferentes a las actuales. En cada pueblo surgieron manifestaciones culturales como parte del saber de ese pueblo y en el devenir de la historia El intercambio dio lugar a su aplicación en otros como una acción intercultural normal y también se fueron dando procesos de invasión con imposición cultural y saqueo de los propios.
En el caso de nuestros territorios los mismos fueron invadidos por la unificación de los feudos reinantes de Castilla y León apoyados por la iglesia católica la que por esos momentos para asegurarse su poderío económico en Europa aplicaba la inquisición la que era apoyada por ese reino y cuyo poderío inquisidor llegó a estas tierras siendo aplicado entre otras cosas a los juegos de los humanos que en ella habitaban.

En ese arrasar a más de setenta millones de seres humanos por intereses económicos arrasaron:
a - juegos y sus juguetes por considerar que eran paganos y pertenecían al diablo o a herejías. (Era difícil en la mentalidad retrógrada de esas personas que llegaban a aceptar que las personas no tienen la obligación de pensar igual que ellos ni de profesar la misma religión). El juego pichca inca es uno de ellos el cual fue prohibido en los velorios y las figuras del dado reemplazadas por otras.
b - Los prohibían y establecían reglamentaciones legales tales como 100 azotes si un domingo en lugar de ir a misa algún originario prefería quedarse en su comunidad practicando algún juego. Este es (entre otros tantos similares) el caso de los mapuches azotados por jugar pilma en lugar de asistir a misa un domingo en la IX Región de Chile.
c - Estaban obligados (esclavizados) a trabajar para ellos que se robaban toda la producción de las tierras abyayalenses por lo que no había tiempo de jugar aunque igualmente estaban prohibidos juegos como palin, polke, pilma, komikan, patolli, etcétera, entre adultos pero a niños y niñas se los obligaba igual al yugo así que difícilmente pudieran tener tiempo para jugar.

Posteriormente la dominación acentuada produjo la desaparición de muchos juegos, canciones, arte, etcétera.

Reflexionemos ¿Qué hacían los hombres feudales cazando animales en sus campos? Jugar, divertirse. Las mujeres tenían sus pasatiempos también. Aquí no hablaré de género sino analizaré que quienes jugaban en la mayor parte de su tiempo se lo prohibían a otros y los sometían a un yugo inhumano.
En esa destrucción sistemática realizada en los territorios de estos pueblos se fue suprimiendo la memoria colectiva de su arte, juegos, canciones, danzas, etcétera; muy poco de todo eso siguió siendo transmitido "como se podía" llegando a nuestros días en relatos de ancianas/os y otros sólo llegaron a través de los escritos que quedaron de los invasores.
Muchos juegos se fueron modificando al igual que sus compañeros de acción: los juguetes.
Nuestra tarea de rescate es la puesta en valor de ese patrimonio tangible e intangible de niñas y niños pertenecientes a los pueblos originarios de América. con el fin de que se conozca y se valore a los mismos considerados erróneamente por soberbia interesada (para arrebatarle todas sus riquezas naturales) como "no humanos y/o salvajes" no sólo se propone dar a conocer sino insertar en sus comunidades lo propio que se ha podido y pueda recuperar de la memoria dormida y enajenada sino también en las escuelas en las que asisten y también en todas en general con el fin de que la educación intercultural deje de ser un mero discurso o algo escrito en un papel y sea una realidad.
Muchos juegos y juguetes hoy conocidos son ancestrales juegos de estas tierras que han sido apropiados y enajenados por quienes invadieron adecuándoles sus materiales como es el caso del juego inca pallana que era practicado con porotos pallar y posteriormente a la invasión se les reemplazó con piedras de tamaño similar porque ya era imposible "desperdiciar tal alimento que no les pertenecía como antes sino que ahora lo cultivaban
para sus ladrones opresores".

Las actividades básicas de todo ser humano: caminar, correr y saltar no fueron inventadas por los esclavitas griegos sino surgieron en el devenir de la evolución de los humanos.
Lanzar, o arrojar fue algo natural aprendido para solucionar un problema y luego se convirtió en ejercicio o práctica para lograr "puntería". Lanza, arco y flecha, arpón, etcétera son los elementos que fueron utilizados por distintos pueblos del mundo y entre ellos los de Abya Yala. Bolear también fue una actividad realizada por algunos humanos con el fin de obtener un resultado esperado. La honda también lo fue.
Todos estos objetos fueron en algún momento juguetes de niños y/o niñas quienes jugando aprendieron a dominarles con fines recreativos y utilitarios. De estas actividades surgieron juegos algunos de los cuales han quedado registrados y otros se perdieron.
También crearon juegos con fines rituales para lo cual se exigía una determinada preparación previa: conocer las reglas y el modo de juego. Esos juegos también tenían otro tiempo y espacio físico en el cual se podían practicar para el disfrute como es el caso del palin, el polke, el tlachtli, etcétera.
Palin - Juego Mapuche
El chontari actualmente es un juego de niños entre los asháninca pero antes fue un juego ritual de todos los pueblos selváticos y amazónicos entre los cuales están los mbya guaraní quienes le dan el nombre mbto. Ese mismo juguete está en varios museos argentinos adquiridos por Metraux a los pueblos originarios de este país con los que trabajo. Lo extraño es que no tengan el nombre y la puesta en valor correspondiente y aquí me detengo a realizar una comparación con lo occidental: si el juguete expuesto fuera de un pueblo occidental sea griego, egipcio o romano seguramente estaría con su nombre original y la explicación del modo de juego pero el eurocentrismo académico no da para la puesta en valor de lo propio abyayalense y esa es mi crítica a la academia del país en el que nací y vivo.

Juguetes construidos con los elementos del lugar y que actualmente se dividen en dos partes: elementos del lugar o de reciclaje es decir latas, tapas, etcétera hacen las veces de objetos convertidos en juguetes con la inteligencia práctica puesta al servicio del disfrute humano.

Ancestralmente varios juguetes fueron realizados con materiales del lugar para jugar el mismo juego que cambiaba de nombre según el pueblo que lo aprendía del que lo creó y le daba su nombre que era la traducción del nombre en el idioma original así pichca de los inca fue kechu de los mapuche y el material utilizado en unos lugares fue hueso, en otro piedra y así sucesivamente.

Podemos recorrer América del Sur y encontrar juegos desconocidos. Objetos lúdicos o juguetes en algunos museos como por ejemplo los discos de oro con que en la actual Colombia los chibcha jugaban tumerke conocido actualmente como el tejo colombiano. ¿El tejo que conocemos es acaso una modificación de ese juego ancestral?
Es importante permitir que los juegos que no se perdieron puedan jugarse. De los que hay registros escritos recuperarlos para que se vuelvan a jugar entre quienes los crearon. Lamentablemente todo lo destruido como memoria de estos pueblos no será recuperado y tienen como mudos testigos los milenarios árboles, las piedras, el río, el sol, la luna, las estrellas, etcétera de esos elementos culturales destruidos en pos de la avaricia humana como fue toda la riqueza en minerales y alimentos que aquí había y fue apropiada ilegalmente por las coronas europeas y sus verdaderos dueños asesinados.
No hay sociedad superior a otra, siempre habrá seres humanos que vivan de diferente manera. En lugar de interactuar y comprar los productos que se buscaban se asesinó a varias culturas en países a los que luego llegaron con hambre europeos/as y en la mayoría de los casos continuaron con la discriminación de algo que a la fecha no ha podido ser demostrado científicamente. Nadie es superior a nadie étnica ni culturalmente, lo que suele dar el dinero sólo es diferente poder adquisitivo por ello Yupanqui fue pobre y su poesía cantada es conocida en el mundo. Maradona fue pobre y no hay mejor jugador en el mundo y así podemos enumerar a humanos de ambos sexos en diferentes áreas de la sociedad y demostrar que salvo situaciones de salud, todos y todas nacemos con igualdad de órganos y capacidades mentales.
La sociedad ya comprobó ese motivo por el cual está reflexionando con respecto a los pueblos originarios de América.
Patolli - Juego Azteca
Recuperar y enseñar los juegos es parte de la recuperación de la memoria y la identidad.

* Directora-Investigadora Proyecto de investigación "Rescate e inserción pedagógica y comunitaria de los ancestrales juegos de los Pueblos Originarios de América".     

Nota adicional del responsable del blog: Los mbya guaraníes han prácticado de manera tradicional y en aldeas monte adentro aún practican el juego tradicional MANGA que consiste en arrojar un balón construido con hojas de maíz que debe ser atrapado por otro compañero. En la Escuela Fortín Mbororé en tanto actualmente los niños sobre el suelo practican un juego denominado Yaguareté, una suerte de “caza” o “encierro” heredado de manera ancestral de sus adultos.


4 comentarios:

  1. Comparto un artículo relacionado...

    Juegos indígenas del norte del continente:

    Una fuente se excepcional valor para el estudio de los juegos indígenas americanos es el amplio estudio de Steward Culin titulado Games of the North-American Indian, publicado en el Twenty-Fourth Annual Report of the Bureau of American Ethnology 1902-1903 del Smithsonian Institution.

    El juego de los indios olamentke, de la bahía de San Francisco, California: sobre una manta, en el suelo, se instalan los dos rivales, rodeados de espectadores. El juego consiste en arrojar pedazos de madera que caen en número par o impar, o bien, si las maderas tienen un lado plano y el otro redondo, según caigan de uno u otro lado.

    Los indios menominee, Wisconsin, tenían un juego más complejo y con elementos más interesantes, su nombre nativo es akaqsiwok. Se jugaba por interés entre dos individuos o dos parejas. Sus implementos son: una olla (wagaq' koman) hemiesférica, hay 40 piezas llamadas ma' atik que son ramitas o palitos cortados del pino u otro arbol, 20 rojos y 20 negros o color natural. Los dados (aka' sianok) son 8, labrados, en cuerno de ciervo, que a veces son sustituídos por semillas de ciruelas o taquitos de madera, de una lado coloreado y del otro blanco o al natural.

    Cuando los jugadores se sientan para iniciar la partida, la olla con los dados adentro, se coloca entre los rivales y se establecen apuestas. Las 40 piezas están a un lado. Los preliminares del juego son acompañados por una canción que entonan los participantes y espectadores. En un momento oportuno el jugador de turno golpea secamente a la olla de modo tal que saltan los dados que contiene. De acuerdo al número de dados que han caído afuera y de su posición respecto al color es el valor del "tiro" y le corresponde tomar una cantidad equivalente de palitos o ma' atik del montón.




    El juego araucano con habas y palitos, awarkuden en mapuche, es equivalente al de los menominee. Tiene como dados 8 habas peladas, con una cara teñida de negro de carbón, y como fichas 40 porotos, arvejas o palitos. Se juega sobre una frazada y entre dos jugadores. Durante la partida se entonan y dicen canciones y frases propiciatorias. El delcahue y el coghiun, también araucanos presentan elementos de comparación.
    En el amuica pampa existe una estrecha equivalencia con el juego de los indios olamentke de California. En el amuica pampa aparece el tipo de juego en su forma más elemental o simple: consiste en 8 cuadraditos de hueso ennegrecidos de un lado y se juega entre dos sobre un cuero extendido en el suelo. Se señalan puntos cuando los dados negros caen en número par; el jugador tiene derecho a seguir tirando mientras no saca impar. Constantes gritos e interjecciones acompañan los tiros.
    El sucá (shuca, tshúcareta, etc.) de los chaquenses (chorotis, pilagá, ashluslai; chiriguanos y chané) es más complicado y presenta un verdadero tablero labrado en la tierra, 4 dados, fichas y marcadores. Los dados, como en el juego de los olamentke, son palitos con una cara convexa, y las fichas pueden ser palitos, semillas u objetos parecidos.
    Los pilagá del Pilcomayo juegan a la pinta con dados de madera y los tantos se cuentan con palitos llamados laló.
    En el noroeste argentino podríamos citar el ancho y la pallana. El ancho se juega con mitades de grandes porotos de color que se tiran al aire para ver cómo caen, si con la cara cortada hacia arriba o hacia abajo. El juego de la pallana es uno de sus variantes.
    Fuente: Vivante, A. A propósito de dos juegos indígenas. En: Revista Geográfica Americana 1948 15(177)

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  2. En Mar del Plata conoci a una artesana que fabrica y vende tableros del juego del Yaguareté y los perros, juego de estrategia de los Tupí-Guaraní. Es muy lindo y en casa, con las visitas siempre hacemos una partidita a este o al Mankala de origen africano. Su mail: info@arteenjuegos.com.ar (El Yole Juegos) Iniciativas de este tipo deberían generalizarse más allá de los artesanos, entre las empresas de juego de mesa argentinas de mayor alcance, siempre explicando y enseñando los orígenes culturales. En el caso del "yaguareté" y los perros se dice que era una enseñanza lúdica sobre las distintas estrategias de vida en la selva. Jugando con los perros se adquiere visión de pensamiento grupal, y concentración; El jaguar representa la individualidad, la astucia de poder resolver una situación con diferentes oportunidades de elección. Lic. Diego R. Viegas (antropólogo)

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  3. Estimado Licenciado Diego R. Viegas: Interesantísimo y gran aporte para el conocimiento! El meollo o esencia al que refiere del juego es la definición más perfecta y precisa del mismo. El jaguar es respetadísimo por los hermanos mbya guaraníes a tal punto de que no mención de dicho término jamás se hace de buenas a primeras o a las ligeras. En tanto los perros representan "la convivencia colectiva" de la sociedad guaraní. Compartiré la información al respecto de la fabricación artesanal de dicho juego en el espacio del facebook Escuela Mbororé Pto Iguazú. Muy agradecido por este aporte y que el espacio sea dinámico, de compartir, de aprendizaje mutuo y de construcción colectiva es para celebrarlo. Aguyjevete!

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