Un espacio destinado a fomentar la investigación, la valoración, el conocimiento y la difusión de la cultura e historia de la milenaria Nación Guaraní y de los Pueblos Originarios.

Nuestras culturas originarias guardan una gran sabiduría. Ellos saben del vivir en armonía con la naturaleza y han aprendido a conocer sus secretos y utilizarlos en beneficio de todos. Algunos los ven como si fueran pasado sin comprender que sin ellos es imposible el futuro.

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viernes, 21 de febrero de 2025

21 de Febrero - Día Internacional de la Lengua Materna



La idea de celebrar el Día Internacional de la Lengua Materna fue una iniciativa de Bangladesh. 

Fue aprobado en la Conferencia General de la UNESCO de 1999 y se ha observado en todo el mundo desde el año 2000.

La UNESCO cree en la importancia de la diversidad cultural y lingüística para las sociedades sostenibles. En el marco de su mandato en pro de la paz, trabaja para preservar las diferencias de culturas e idiomas que fomentan la tolerancia y el respeto de los demás.

Las sociedades multilingües y multiculturales existen a través de sus lenguas, que transmiten y preservan los conocimientos y las culturas tradicionales de manera sostenible.

La diversidad lingüística se encuentra cada vez más amenazada

Cada dos semanas, como promedio, una lengua desaparece, llevándose con su desaparición todo un patrimonio cultural e intelectual.

El 40% de la población mundial no tiene acceso a una educación en una lengua que hable o entienda. No obstante, gracias a la comprensión de la importancia que tienen las lenguas maternas, se han alcanzado logros en materia de educación plurilingüe, en particular desde los primeros estudios y el compromiso cada vez mayor de que evolucionen en la esfera pública.

"La UNESCO exhorta al conjunto de la comunidad internacional a promover el multilingüismo, haciendo de la riqueza y la diversidad del patrimonio lingüístico el instrumento de una paz duradera." Palabras de Audrey Azoulay Directora de la UNESCO.

21 de Febrero Día Internacional de la Lengua Materna


Las Lenguas Indígenas son el alma y riqueza de los Pueblos que las hablan, en ellas se encierra su su historia, su espiritualidad y su relación con el entorno natural.

Sin embargo, muchas están en peligro de desaparecer. Cada lengua que se pierde es un conocimiento que se apaga, una memoria que se borra.
Hoy, en el Día Internacional de la Lengua Materna, reafirmamos la importancia de escuchar, valorar y defender estas voces ancestrales. Preservarlas no es solo un derecho de los Pueblos Indígenas, es un compromiso de toda la sociedad.





#PueblosIndígenas
#LenguaMaterna
#ENDEPA

miércoles, 21 de febrero de 2024

Lengua Materna . Javier Rodas


La Lengua Materna es el reflejo de la identidad de cada persona en un universo de multiples manifestaciones culturales particulares.

Fomentar el conocimiento y el respeto de estos otros mundos es vital. Genera un enriquicimiento cultural, promueva la empatía hacia mundos desconocidos haciéndonos mejores personas.

José Javier Rodas
21 de Febrero de 2024
En el Día Internacional de las Lenguas Maternas.
Desde hace 26 años en contacto con el Pueblo Nación Mbya Guaraní.

Fotografía compartida por Cecilia Moreira de Tekoa Miri Marangatu [Puerto Iguazú] 



21 de Febrero Día Internacional de la Lengua Materna



Las lenguas contribuyen a preservar la historia, la memoria, las costumbres, el significado de las formas de vida y su expresión más auténtica. El idioma es fundamental para la protección de los derechos humanos, la consolidación de la paz, la justicia, la reconciliación y el desarrollo sostenible de los Pueblos.

Las lenguas indígenas guardan conocimientos amplios y complejos que se han desarrollado por miles de años, siendo fundamentales para la cultura e identidad de los Pueblos. Lamentablemente muchos de estos idiomas están desapareciendo, ya que las Comunidades que las hablan se enfrentan a situaciones como reubicación forzada, avance de las lenguas dominantes, distintas formas de racismo y discriminación y violación sistemática de los derechos indígenas.

El Día Internacional de la Lengua Materna fue proclamado por la Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) en noviembre de 1999.Tiene como objetivo promover la diversidad lingüística y cultural con el propósito de desarrollar acciones que contribuyan a frenar el acelerado ritmo de extinción de las lenguas en el mundo, además de favorecer el entendimiento, el diálogo y la unidad de las sociedades.

La Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas reconoce y reafirma que estos tienen derecho a revitalizar, utilizar, fomentar y transmitir a las generaciones futuras sus historias, idiomas, tradiciones orales, filosofías, sistemas de escritura y literaturas. Además, dispone que los Estados adopten medidas eficaces para asegurar la protección de este derecho, incluida la oferta de servicios de interpretación en procedimientos políticos, legales y administrativos.



miércoles, 20 de febrero de 2019

21 de febrero: Día Internacional de la Lengua Materna



Las lenguas contribuyen a preservar la historia, la memoria, las costumbres, el significado de las formas de vida y expresión más auténtica. El idioma es fundamental para la protección de los derechos humanos, la consolidación de la paz, la justicia, la reconciliación y el desarrollo sostenible de los Pueblos. El lenguaje guarda conocimientos amplios y complejos que se han desarrollado por miles de años, siendo así fundamentales para la cultura e identidad de las personas.

Las lenguas indígenas son reconocidas por Naciones Unidas como herramientas para el desarrollo integral, la protección de los derechos humanos, la consolidación de la paz y la reconciliación de los pueblos.

Los casi 7 mil idiomas hablados en todo el mundo han sido creados y son hablados por pueblos Originarios, que representan la mayor parte de la diversidad cultural del mundo. Sin embargo, muchas de estas lenguas están desapareciendo, ya que las comunidades que las hablan se enfrentan a diferentes problemáticas como la reubicación forzada, la pobreza, el analfabetismo, y otras formas de discriminación y las violaciones de los derechos humanos.

En la actualidad existen aproximadamente 2680 idiomas en peligro; con la desaparición de Lenguas Maternas se perdería una rica diversidad que aportan a nuestro mundo y de la contribución sociocultural que proporcionan, además del enorme impacto negativo en las culturas involucradas. Lo anterior expuesto tiene que ver en gran medida con intención neocolonialista de los gobiernos que constantemente presionan con los idiomas oficiales sobre las lenguas indígenas, buscando su desaparición, la pérdida de la memoria y una forma de mantener el sistema por ellos impuesto.

Por estas razones, las Naciones Unidas decidieron dedicar un año entero a las lenguas indígenas, a fin de alentar la adopción de medidas urgentes para preservarlas, revitalizarlas y promoverlas.

De acuerdo a la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, ellos tienen derecho a revitalizar, utilizar, fomentar y transmitir a las generaciones futuras sus lenguas, tradiciones orales, sistemas de escritura y literaturas. Además, dispone que los Estados adoptaran medidas eficaces para proteger este derecho, incluida la oferta de servicios de interpretación en procedimientos políticos, legales y administrativos. Los artículos 14 y 16 establecen que los pueblos indígenas tienen derecho a establecer sus sistemas educativos y medios de información en sus propias lenguas para lograr la preservación de sus idiomas originarios.

Desde ENDEPA apoyamos la declaración de las Naciones Unidas entendiendo el valor esencial de la Lengua Materna Indígena. Revalorizamos el rol fundamental que ocupa la mujer que es la principal transmisora de la lengua y que, a partir de esos conocimientos permiten que el desarrollo de las culturas Originarias siga siendo lo más genuino posible. 

http://www.endepa.org.ar/portfolio/21-de-febrero-dia-internacional-de-la-lengua-materna/




miércoles, 21 de febrero de 2018

Peligra un tercio de las lenguas que se hablan en el mundo



En suma, son más de siete mil y perecen cuando las usan menos de mil personas; en el Día Internacional de la Lengua Materna, la Unesco hace un llamado a conservarlas
Cinco siglos atrás, el navegante Américo Vespucio supo que sus visiones no bastaban para que el Nuevo Mundo que lo asombraba en verdad existiera: además, debía nombrarlo. De otro modo, las impresiones de sus viajes se deslizarían como las aguas que surcaba, para perderse en el olvido. Su afán por nombrar fue el germen de la correspondencia con sus mecenas. Y sirvió al cartógrafo alemán Martin Waldseemüeller para rodear de agua la porción de tierra desconocida que surgía separada de Asia, en el primer planisferio que contiene a América, Universalis Cosmographia, de 1507.
Hoy se celebra el Día Internacional de la Lengua Materna, por la que cada destello de realidad recibe un nombre y comienza a existir. Proclamado por la Unesco, se conmemora ese don por organizar la información que recibimos del mundo. También, la facultad de la memoria para que una sola palabra arrastre la corriente de recuerdos que creíamos naufragados. Es sobre dos orillas, escribió Carlos Fuentes en La gran novela latinoamericana, que surge la lengua: la memoria y la imaginación; "su signo es la escritura, posterior a la oralidad de Colón y Vespucio".
Más de 7099 lenguas se hablan en el mundo. Un tercio de ellas están en peligro, con unos 1000 hablantes, según el Ethnologue Database 2017, perteneciente al Summer Institute of Linguistics, con sede en Dallas, Texas.
El plurilingüismo es considerado por la Unesco esencial para el logro de la Agenda 2030 en lo relativo a crecimiento, empleo y salud en el mundo. "Se trata de honrar el derecho a recibir educación en lengua materna", dice a LA NACION el académico Geney Beltrán Félix, director del Centro Nacional de Literatura de México del Instituto Nacional de Bellas Artes de ese país.
"El ejercicio de valoración del diálogo es posible en el marco de la diversidad lingüística", dice Beltrán Félix, especializado en lengua y literatura hispánicas por la Universidad Nacional Autónoma de México. Esa diversidad se expresa en el hecho de que "el español nunca fue lengua oficial en México, sino de uso". "Las lenguas nacionales son también las 69 de origen indígena que se hablan en el país, de once familias lingüísticas, con 364 variantes", explica. México es un caso modelo, ajeno a las riñas lingüísticas por imponer o invalidar una lengua, como las que tensan las relaciones entre Catalunia y el resto de España. La ley general de derecho lingüístico de pueblos indígenas (2003) garantiza que los procesos judiciales se desarrollen en la lengua materna, en un país donde el maya es hablado por unas 860.000 personas y es la segunda lengua indígena entre las más habladas en el territorio, después del náhuatl.

Las voces de la Argentina
Más de 20 pueblos indígenas son hablantes de al menos 14 lenguas, lo que representa el 2,4% de la población nacional. La última Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas 2004-2005 detectó más de 600.000 descendientes "invisibilizados por la metáfora de 'pueblos extinguidos', como los comechingones, charrúas, huarpes y onas", dice Cristina Messineo, doctora en Lingüística por la UBA e investigadora principal del Conicet.
Es notable, dice, que el censo de población de 2010 registrara 955.032 indígenas. "No es que hayan crecido en número en tan poco tiempo, sino que se animaron a decir quiénes son, cuál es su identidad. La Argentina negó históricamente su matriz multiétnica, especialmente la vinculada con los pueblos indígenas", dice la estudiosa de lenguas que se hablaban en el territorio argentino antes de los españoles.
Que una lengua perezca "depende del prestigio que la sociedad le otorga: una lengua minorizada, cuyos hablantes son discriminados, está más sujeta al peligro de no ser transmitida a sus hijos". En la reforma de la Constitución de 1994 (artículo 75) se reconoció la "preexistencia étnica de pueblos indígenas antes de la conformación del Estado". Con la "disolución en 2017 del consejo educativo autónomo de los pueblos indígenas por el Ministerio de Educación, se violó el derecho que garantiza una educación intercultural", alerta Messineo.
Tres lenguas aborígenes son oficiales solo a nivel provincial: el toba, wichi y mocoví, en Chaco. Favorecer la supervivencia de lenguas originarias "es permitir que siga existiendo un modo de mirar el mundo". Y cuenta: la palabra domiagay en toba significa "zumbador" y nombra al eucalipto. "Hay una época del año en que ese árbol zumba, por la abeja que lo elige para producir miel", cuenta la investigadora, y se pregunta: si alguien de un pueblo originario es discriminado, "¿cómo hago luego para convencerlo de lo valioso que es que siga hablando su lengua?".

El español, en expansión
Más de 572 millones de personas hablan español en el mundo: 477 millones son hablantes nativos, cinco millones más que hace un año. A mediados de siglo, los hispanohablantes serán 754 millones, publicó el Instituto Cervantes (IC) en su anuarioEl español en el mundo 2017. Es la segunda lengua materna por número de usuarios, únicamente superada por el chino mandarín (950 millones). El 7,8% de la población mundial habla español y ese porcentaje continuará hasta el año 2050, mientras desciende la proporción de hablantes de chino y de inglés, estima el IC.
¿Qué dice sobre nosotros la lengua que hablamos? ¿Qué revelan las fórmulas para acercarnos? Como el retórico "¿todo bien?", de la Argentina, que no busca saber cómo está alguien y desconcierta a extranjeros. ¿Qué hay del "¡venga!", de España, para expresar acuerdo? ¿Qué arrastrará el "mande", en México, en lugar de "diga usted"? ¿Recordará las cicatrices de la conquista y el mito de Malinche, vendida como esclava e intérprete, obligada a someterse?
¿Existe, como dice Renzi en Respiración artificial, álter ego de Ricardo Piglia, ese paradigma de escribir bien que defendía Borges? ¿O la lengua se parece más a aquello que empleaba Roberto Arlt, atento a la mezcolanza de jergas y retazos de inmigración? ¿De qué hablan quienes defienden una lengua pura si la esencia misma de ella es el cambio?
En Léxico familiar (1963), la obra más admirada de la italiana Natalia Ginzburg, la autora reconstruye el entorno del hogar familiar judío en tiempos de Mussolini. En su nota preliminar, admite que ese universo emocional fue rearmado con detalles de "pura, desnuda y declarada memoria", y por ello escrito en "estado de absoluta libertad". Su italiano alterna con el dialecto turinés del padre y el milanés de la madre, cuando quiere citarlos de forma fiel.
Atrevernos a pronunciar las palabras que pretendíamos negar tal vez sea un acto de valentía con el que permitimos que estas cumplan su rol más esencial: sostener un tejido más franco para las relaciones humanas y nuestra propia identidad.

En números
En el mundo
7099 Son al menos las lenguas que se hablan en el mundo.
Un tercio de ellas se encuentra en peligro de extinción, con menos de 1000 hablantes.
Dos tercios de las lenguas provienen de África y Asia. El 86% de la población emplea lenguas de Asia o Europa.
Fuente: Ethnologue Database 2017, perteneciente al Summer Institute of Linguistics, con sede en Dallas (Texas).

En la Argentina
Más de 20 pueblos indígenas son hablantes de al menos 14 lenguas (2,4% del total de la población nacional).
Se agrupan en seis familias lingüísticas: toba, pilagá, mocoví (familia guaycurú); wichi, nivaclé, chorote (familia mataguaya); tapiete, ava-guaraní, mbya, guaraní (familia tupi-guaraní); quechua, tehuelche (familia Chon), y mapuche. Recientemente se agregaron las lenguas vilela, considerada extinta en los 60, y chaná (charrúa), oculta durante casi 200 años.
Fuente: Encuesta de Pueblos Indígenas (ECPI), INDEC

En América
América del Norte
Lenguas vivas: 256
En extinción: 157
América Central
Lenguas vivas: 326
En extinción: 42
América del Sur
Lenguas vivas: 456
En extinción: 139
Fuente: Registro UNESCO de 2011.

Escrito por Gisela Antonuccio 
Diario La Nación (Buenos Aires) – 21 de Febrero de 2.018.




21 de Febrero -Día Internacional de la Lengua Materna


La Lengua Materna empodera, capacita y permite adquirir aptitudes, conocimientos y valores.
Permite lograr una enseñanza y aprendizaje universales, esencial para las minorías, los pueblos indígenas y las poblaciones rurales.



martes, 21 de febrero de 2017

21 de Febrero Día Internacional de la Lengua Materna


lunes, 20 de febrero de 2017

21 de Febrero Día Internacional de la Lengua Materna


domingo, 19 de febrero de 2017

21 de Febrero Día Internacional de la Lengua Materna


lunes, 22 de febrero de 2016

Día Internacional de la Lengua Materna – 21 de Febrero – Survival Internacional

“Tenemos nuestra propia habla”


Con motivo del Día Internacional de la Lengua Materna, Survival explora las lenguas indígenas del planeta: desde las conversaciones codificadas de los choctaws durante la Primera Guerra Mundial, hasta los curanderos bolivianos itinerantes que hablan en el dialecto de los Reyes Incas. Y revela por qué una lengua desaparece cada dos semanas.
Hacia el final de la Primera Guerra Mundial el ejército alemán se había convertido en un auténtico experto del descifrado de códigos radiofónicos de las Fuerzas Aliadas. Con el fin de evitar que el enemigo “escuchara”, las Fuerzas Expedicionarias Americanas alistaron a indígenas choctaws para transmitir mensajes tácticos en su idioma nativo. Ello confundió al enemigo y condujo a un destacado éxito operativo. Así pues, los oficiales choctaws desempeñaron un rol clave durante la guerra, y todo ello a pesar de que aún no habían sido reconocidos como ciudadanos de los Estados Unidos. También se convirtieron en los primeros “mensajeros en clave” del ejército estadounidense.

Avanzamos hasta la Segunda Guerra Mundial cuando los nativos americanos, mensajeros en clave, se vieron involucrados en buena parte de las principales operaciones en el Pacífico. De hecho se cree que de no ser por la implicación del pueblo indígena navajo en la transmisión de información táctica en su idioma, Iwo Jima habría permanecido en manos japonesas. Pero en aquel momento se toparon con un problema: ¡el léxico navajo no contaba con vocabulario sobre armamento militar! Así que como solución se sirvieron de palabras familiares para describir términos como avión de combate (colibrí), bombas (huevos) o acorazado (ballena). Ingenioso, ¿verdad? Sin embargo, hasta noviembre de 2013 la labor de estos “mensajeros en clave”, provenientes de 33 pueblos nativos americanos, no fue reconocida y premiada con Medallas de Oro del Congreso de los Estados Unidos (concedidas en buena parte a título póstumo).

Más recientemente, la lengua de los navajos también se utilizó para transmitir los mensajes, esta vez, de una batalla ficticia que acontecía en Star Wars, la aclamada saga cinematográfica de Hollywood. Star Wars, Episodio IV: Una Nueva Esperanza se dobló en el idioma de los navajos en 2013. Con un porcentaje cada vez menor de jóvenes navajos hablantes de su lengua materna, la película ha sido alabada como una vía para preservar este idioma.
La mayoría de las lenguas tribales están desapareciendo más rápido de lo que se pueden registrar. Los lingüistas del Instituto Lengua Viva para Lenguas en Peligro creen que, de media, desaparece un idioma cada dos semanas. En 2100 más de la mitad de las 7.000 lenguas que se hablan en el planeta, muchas de ellas aún sin registrar, podrían haber desaparecido. El ritmo de su declive es mayor incluso que el de la extinción de especies, y aun así muy pocas lenguas tribales han sido registradas.
“El riesgo de desaparición de una lengua es casi siempre el resultado de la discriminación y de los prejuicios”, explica Greg Anderson, director del Living Tongues Institute (Instituto de Lenguas Vivas). La desaparición de idiomas es, a menudo, consecuencia de imposiciones opresivas de los poderosos sobre los marginados, los maltratados y las minorías.
La pérdida de un idioma daña profundamente la identidad y los modos de vida de los afectados. Está también asociada a algunas de las políticas asimilacionistas más dañinas y crueles, como las que fuerzan la escolarización y la separación de las niñas y niños indígenas de sus familias.

“Con la expulsión de los pueblos indígenas y tribales de sus tierras y la obligación de sus niños de abandonar sus comunidades para integrarse en sistemas educativos que abandonan toda sabiduría tradicional; con las guerras, la urbanización, el genocidio, las enfermedades, la usurpación de tierras por medios violentos y la globalización que amenaza a estas personas con la extinción, las lenguas tribales del mundo están muriendo. Y con la desaparición de las tribus y la extinción de sus lenguas, algunas partes únicas de la sociedad humana se convierten en meros recuerdos”, resume Stephen Corry, director de Survival International, la organización que defiende los derechos de los pueblos indígenas y tribales en todo el mundo.
En el oeste de Brasil, entre las enormes extensiones amarillas y secas de los campos de soja del estado de Rondônia, donde se ve el humo en el horizonte y el olor a madera quemándose siempre está en el aire, aún existen pequeñas parcelas de selva exuberante e intacta. Aquí viven los cinco miembros restantes del pueblo indígena, una vez próspero y aislado, de los akuntsus.
Su población comenzó a disminuir con la construcción de una carretera principal a través de Rondônia en 1970. Esto tuvo como consecuencia varias oleadas de ganaderos, madereros, especuladores de la tierra y colonos que ocuparon el estado. Todos ellos estaban hambrientos de tierras, a cualquier precio. Los ganaderos destruyeron el hogar en la selva de los akuntsus, trataron de esconder esa destrucción, y contrataron a pistoleros para asesinar a los habitantes. Los miembros que sobrevivieron huyeron a la selva, donde permanecieron, traumatizados, hasta que se estableció contacto con ellos a mediados de la década de los 90. Desde entonces, los lingüistas han estado trabajando con este pueblo para lograr entender su lengua, con la esperanza de que un día los akuntsus podrán no sólo contar su trágica historia, sino también compartir los conocimientos que sus palabras recogen.
Los lingüistas también trabajaron para entender la lengua de dos hombres que en 1987 emergieron desnudos de una zona selvática entre los ríos Xingú y Tocantins de Brasil. Se les conoce como Aurê y Aurá, o los “indígenas errantes del río Tapirapé”. Los lingüistas creían que su idioma pertenecía a la familia tupí-guaraní, pero cuando contrataron a indígenas bilingües para hablar con Aurê y Aurá e identificar a sus antepasados, tampoco fueron capaces de entenderlos. Según el antropólogo William Balée, Aurê y Aurá se expresaban de forma “agitada y atropellada”, y más tarde escribió: “quedó claro que algo terrible les había ocurrido, tiempo atrás”. Qué sucedió, quiénes eran los “indígenas errantes del río Tapirapé” y qué idioma hablaban, sigue siendo un misterio. Solo uno de los dos hombres sobrevive en la actualidad.
Más al norte, en el estado de Maranhão, entre la selva ecuatorial de la Amazonia en el oeste y las sabanas del este, viven los indígenas awás. Llaman a su tierra ancestral Harakwá, o “el lugar que conocemos”. Pero en la actualidad los awás son la tribu más amenazada de la Tierra. Durante las últimas cuatro décadas han presenciado la destrucción de su hogar (más del 30% de uno de sus territorios ha sido arrasado) y el asesinato de su pueblo a manos de los karaí, o no indígenas. En 2012 Survival lanzó una campaña urgente para proteger las vidas y las tierras de los awás, pero casi un año después la situación sigue siendo tan grave que un juez federal de Brasil la ha descrito como un “verdadero genocidio”. Y puesto que su existencia misma está en peligro, también lo está su lengua.
El destino de las lenguas indígenas es el mismo en todo el mundo. Antes de que los europeos llegaran a América y Australia, en cada país se hablaban cientos de lenguas complejas. Se piensa que cuando el capitán Cook llegó a Australia se hablaban allí 1.000 lenguas distintas. Hoy se utilizan cotidianamente menos de veinte; tanto la lengua yurok de California como el yawuru de Australia Occidental no cuentan con más de un puñado de hablantes. Entre los indígenas pies negros de las llanuras del noroeste de Norteamérica es extraño encontrar a una persona de menos de veinte años que hable su lengua nativa, el siksika: la mayoría de los hablantes son grupos menguantes de ancianos. La última hablante de la lengua bo, en las islas Andamán, murió en 2010. Cerca de 55.000 años de pensamientos e ideas, y la historia colectiva de todo un pueblo perecieron con ella, y también sus cantos.
Cuando las lenguas se convierten en algo exclusivo de los ancianos, los sistemas de conocimiento inherentes a ellas peligran. Para el resto del mundo, esto significa que modos únicos de adaptarse al planeta y de responder de forma creativa a sus retos se van a la tumba con sus últimos hablantes. En esta época de inseguridad ecológica, esto supone una gran pérdida.


De hecho, a los niños no se les habla en muchas de las lenguas indígenas del mundo. Impedir a un pueblo indígena comunicarse en su propio idioma es desde hace mucho una política adoptada por las autoridades dominantes para marginar sus modos de vida. Entre las décadas de los años 50 y los años 80, las autoridades soviéticas de Siberia intentaron suprimir las tradiciones de los pueblos indígenas del país enviando a los niños indígenas a escuelas donde no les enseñaban sus propias lenguas; a algunos niños incluso se los castigaba si se atrevían a hablar en ellas.
En Canadá, los niños inuit tuvieron que abandonar sus hogares para ser enviados a internados, donde recibían palizas si se comunicaban en su lengua materna. “No esperaba que me pegasen en ese momento, pero lo hicieron”, dice George Gosnell, un hombe inuit. “Fui al despacho del director y me pegaron por usar nuestra lengua”. En las comunidades innu de Canadá, aunque ahora se enseña un poco en innu-aimun, la lengua innu, la mayoría de la enseñanza se imparte en inglés o francés. “Los niños no nos entienden hoy en día cuando usamos viejas palabras innu”, contó un hombre innu a un investigador de Survival International, “y no podemos traducirlas, porque no los entendemos”.
Y, sin embargo, la comprensión lo es todo en entornos naturales duros. Entender una lengua y el conocimiento y la información que contiene es equivalente a sobrevivir: la tierra, la vida y la lengua están íntimamente relacionadas para la mayoría de los pueblos indígenas. En sus vocabularios, que se pasan de generación en generación, están codificados los secretos para sobrevivir en los desiertos de África, los hielos del Ártico o las selvas de Papúa Nueva Guinea. “Yo no puedo leer libros”, dice el bosquimano gana Roy Sesana de Botsuana. “Pero sé cómo leer la tierra y los animales. Todos nuestros niños lo saben. Si no lo supieran, habrían muerto hace tiempo”.
Las lenguas de Boa, de los innu-aimanes, de los penanes, de los akuntsus, de los siksikas, de los yanomamis o de los yawurus son ricas como resultado de miles de años de observación, descubrimientos y aspectos de la vida que son fundamentales para la supervivencia de esas comunidades… Y de todo el mundo. “El modo cazador-recolector de estar en el mundo, la forma en que conocen y hablan sobre él, depende de un conocimiento detallado y específico”, señala el antropólogo Hugh Brody. La lengua eveny, por ejemplo, tiene al menos 1.500 palabras referidas al color y las formas de los renos, las partes del cuerpo del animal, los arneses, sus enfermedades, dietas y estados de ánimo. El lingüista K. David Harrison escribe en su libro Cuando mueren las lenguas: “Cuando perdemos una lengua, perdemos siglos de pensamiento humano acerca del tiempo, las estaciones, las criaturas marinas, los renos, las flores comestibles, las matemáticas, los paisajes, los mitos, la música, lo desconocido y la vida cotidiana”.
La mayoría de las lenguas indígenas, sin embargo, no se encuentran en los libros. Ni en Internet. Ni, de hecho, en ninguna documentación, ya que la mayoría de ellas se han transmitido de manera oral. Pero esto, por supuesto, no las hace menos válidas, o relevantes. Las lenguas orales también graban su historia paralela. “La verdadera historia de Australia nunca se lee”, escribió un poeta aborigen. “Pero el hombre negro la guarda en su cabeza”, un pensamiento que encuentra ecos en la simple afirmación de la mujer bosquimana Dicao Oma: “Tenemos nuestra propia habla”.

De la misma forma, los kallawayas de Bolivia, sanadores itinerantes de los que se cree fueron los curanderos naturópatas de los reyes incas, y que aún viajan a través de los valles andinos y las altas mesetas en busca de hierbas tradicionales, también tienen su propia “habla”: una lengua familiar secreta que se ha pasado de padre a hijo, de abuelo a nieto. Algunas personas creen que esta lengua, llamada machaj juyai o “lengua del pueblo”, era el idioma secreto de los reyes incas, y que está enlazado con las lenguas de la selva amazónica, a la que los kallawayas solían viajar para encontrar materiales para sus tratamientos.
En la era de la tecnología, hay alguna esperanza de revivir el kallawaya y otras lenguas que se desvanecen en el mundo, a medida que la gente recurre a Internet como herramienta para la revitalización idiomática. Un buen ejemplo es el quechua, la lengua indígena más hablada en Sudamérica. Su lento declive se extiende en el tiempo. Pero después de que Google lanzara un buscador en quechua, y Microsoft produjera versiones de Windows y Office, está reviviendo. El estudioso Demetrio Túpac Yupanqui ha traducido, incluso, el Quijote a quechua, su lengua materna.
En la actualidad las nuevas tecnologías facilitan documentar y salvar lenguas antiguas: por ejemplo, con textos de teléfonos móviles, redes sociales como Twitter o aplicaciones para iphone. En 2012, iTunes ofrecía la App FirstVoices (aplicación PrimerasVoces), que proporcionaba teclados aptos para un centenar de lenguas indígenas y permitía así a jóvenes indígenas comunicarse a través de las redes sociales en sus respectivos idiomas. Wikipedia dispone también de una incubadora para alentar proyectos en nuevas lenguas. A comienzos de 2014, las aplicaciones web de Office comenzaron a estar disponibles en lengua cherokee.
Al fin y al cabo, la muerte de las lenguas indígenas no es importante sólo para la identidad de sus hablantes (como dijo el lingüista Noam Chomsky, una lengua es “un espejo de la mente”), sino también para todos nosotros, para nuestra humanidad compartida. Las lenguas indígenas son lenguas de la tierra, llenas de información geográfica, ecológica y climática compleja que, aunque está basada en el ámbito local, es universalmente significativa. Por ejemplo, el hecho de que los inuits de Canadá no tengan solo una palabra para “nieve”, sino muchas, demuestra cuán en sintonía están con su medio ambiente, y por tanto con los posibles cambios en él. Una habilidad que, probablemente, hayan perdido muchas personas “urbanizadas” por su alejamiento del mundo natural.
Pero las lenguas también nos permiten conocer cuestiones espirituales y sociales, ideas sobre lo que es ser humano, sobre la vida, el amor y la muerte. Del mismo modo que las curas a las enfermedades de la humanidad esperan ser encontradas en las plantas de la selva, las lenguas indígenas también contienen muchas ideas, percepciones y soluciones sobre y para la interacción entre los seres humanos y con el mundo natural.Las lenguas son mucho más que meras palabras: son lo que sabemos, y lo que sabemos que somos.
“Dicen que nuestra lengua es simple, que debemos abandonar nuestra simple lengua para hablar la vuestra”, escribió el inuit Simon Anaviapik. “Pero esta lengua mía, tuya, es lo que somos y lo que hemos sido. Es el lugar donde encontramos nuestras historias, nuestras vidas, nuestros ancestros; y también debería ser el lugar donde encontrar nuestro futuro”.
En Madrid dicen “hacer” y en Lima “haser”. La diferencia es sutil. Y sin embargo, alrededor del mundo, desde el Amazonas al Ártico, los pueblos indígenas y tribales lo dicen de 4.000 maneras completamente distintas.
Fuente: Survival Internacional

domingo, 21 de febrero de 2016

21 de febrero: Día internacional de la lengua materna


El Día internacional de la lengua materna fue proclamado por la Unesco el 21 de febrero de 2000, y se celebra en la misma fecha cada año en los Estados miembros y en la sede de la organización para promover la diversidad lingüística y cultural y el plurilingüismo.

El tema 2016  es: educación de calidad, lengua(s) de instrucción y resultados del aprendizaje.

Este día está dedicado al reconocimiento del Movimiento por la Lengua Bengalí, que conmemoró en Bangla Desh el Día del movimiento por la lengua desde 1952, cuando la policía y el ejército del Estado pakistaní, que entonces ocupaba Bangla Desh, abrieron fuego contra la multitud hablantes de lengua bengalí que se manifestaban por sus derechos lingüísticos en Dhaka, Bangla Desh.

En 1999 la Conferencia General aprobó la resolución con 37 recomendaciones de medidas para promover el multilingüismo, en particular mediante la promoción del acceso universal al ciberespacio y el multiculturalismo en las redes mundiales de información.

En 2000 se celebra por primera vez el Día internacional de la lengua materna; en un mensaje leído durante la ceremonia, el secretario General de la ONU, Kofi Annan, apoyó la celebración ya que ésta crea conciencia en todos los pueblos sobre el valor de las lenguas. Reafirmando la importancia de preservar la diversidad de las lenguas, Kofi Annan pidió mayores esfuerzos para preservar las lenguas como un patrimonio común de la humanidad.


La celebración del Día internacional de la lengua materna en 2000, 2001, 2002 y 2003 han sido a través de discursos e intercambio de ideas dirigido por académicos, lingüistas, funcionarios gubernamentales, sociedades culturales y otros representantes de los Estados miembros sobre aspectos de la cultura, la educación y los idiomas.

En todo el mundo se celebraron muchas actividades culturales locales tales como lectura de poesía en las escuelas, exposiciones y obras de teatro, emitiéndose además programas de radio y televisión producidos por medios de comunicación locales y nacionales.

El tema del Año 2.016 es Educación de calidad, lengua(s) de instrucción y resultados del aprendizaje.

Este tema pone de relieve la importancia de las lenguas maternas para la educación de calidad y la diversidad lingüística a la hora de avanzar en la aplicación de la nueva Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

En el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4, la agenda 2030 se centra en la educación de calidad y el aprendizaje permanente para todos con objeto de que cada mujer y cada hombre puedan adquirir las aptitudes, los conocimientos y los valores necesarios para llegar a ser todo lo que desean y participar plenamente en la sociedad. Esto es algo especialmente importante para las niñas y las mujeres, así como para las minorías, los pueblos indígenas y las poblaciones rurales. Así se refleja en el Marco de Acción Educación 2030 de la Unesco, una hoja de ruta para la aplicación de la Agenda 2030 en la que se fomenta el pleno respeto hacia el uso de la lengua materna en la enseñanza y el aprendizaje y la promoción y preservación de la diversidad lingüística.

El plurilingüismo es esencial para la consecución de estos objetivos y para el logro de la Agenda 2030 en su conjunto, desde lo relativo al crecimiento, el empleo y la salud hasta el consumo y la producción sostenibles y el cambio climático.

La Unesco otorga la misma importancia a la promoción de la diversidad lingüística en Internet, apoyando los contenidos locales pertinentes y fomentando la adquisición de competencias básicas en materia de información y medios de comunicación. A través del proyecto Sistemas de Conocimiento Locales e Indígenas, la Unesco destaca la importancia de las lenguas maternas y locales como medios para salvaguardar y compartir las culturas y los conocimientos indígenas, que son grandes minas de sabiduría.

El uso de las lenguas maternas en el marco de un enfoque plurilingüe es un componente esencial de la educación de calidad, que es la base para empoderar a las mujeres y a los hombres y a sus sociedades. Debemos reconocer y promover este potencial para no dejar a nadie rezagado y construir un futuro más justo y sostenible para todos.

Fuente: AIM