Un espacio destinado a fomentar la investigación, la valoración, el conocimiento y la difusión de la cultura e historia de la milenaria Nación Guaraní y de los Pueblos Originarios.

Nuestras culturas originarias guardan una gran sabiduría. Ellos saben del vivir en armonía con la naturaleza y han aprendido a conocer sus secretos y utilizarlos en beneficio de todos. Algunos los ven como si fueran pasado sin comprender que sin ellos es imposible el futuro.

sábado, 23 de enero de 2021

SER FELIZ...




"Me gustaría que siempre recuerdes de que ser feliz no es tener el cielo sin tempestades, caminos sin accidentes, trabajos sin fatigas, relaciones sin decepciones. Ser feliz es encontrar la fuerza en el perdón, esperanza en las batallas, amor en los desencuentros. Ser feliz no es apenas valorar las sonrisas, sino reflexionar sobre la tristeza. No es tener el júbilo de los aplausos, es encontrar la alegría del anonimato ..."

Augusto Cury

Compartido por Guardianes de Atinis

Vida y muerte


El problema no es si hay vida después de la muerte,
el problema es si hemos vivido antes de morir.

La Conciencia de los Indios.

lunes, 18 de enero de 2021

Invadieron nuestros territorios originarios



Invadieron nuestros territorios originarios con el argumento de que eran vacios demográficos. 

Depués dijeron que éramos humanos de segunda categoría; que no teníamos fe, más admitían que éramos crédulos: nuestra credulidad estaría vinculada a las fuerzas de la oscuridad, y que lo payés éran los portavoces del mal. (Cartas Jesuíticas- 1ª carta escrita por Manuel da Nóbrega).

Lo que me causa admiración entre otras cosas, es el carácter excluyente y egoísta que la fe cristiana ha expresado en la historia de nuestros pueblos. 

Edson Kayapó

domingo, 17 de enero de 2021

Alegrías


"Dicen que las alegrías, cuando se comparten, se agrandan. Y que en cambio, con las penas pasa al revés. Se achican.

Tal vez lo que sucede, es que al compartir, lo que se dilata es el corazón.
Y un corazón dilatado está mejor capacitado para gozar de las alegrías y mejor defendido para que las penas no nos lastimen por dentro".

MAMERTO MENAPACE

Monje benedictino y escritor argentino 

Compartido por Lorena Parra

Con mis pies descalzos...



Con mis pies descalzos he recorrido el camino de los ancestros,
donde las abuelas caminaron con pasos firmes y contundentes,
bajo el sol de muchas primaveras para no morir.
Aquí estoy con mi tenate de palabra
con un canto a su historia y su memoria
las palabras son fuerza/valor/camino
y van tejiendo nuestro ser
palabras que construyen mundos.

Celerina Patricia.

Compartido por Lulú Padilla

A.C.O.M.P.A.Ñ.A.R



1. Acompañar se trata de estar presente para el dolor de otra persona; no de hacer que su dolor desaparezca.

2. Acompañar se trata de ir al desierto del alma con otro ser humano; no de creer que somos responsables de encontrar la salida.

3. Acompañar se trata de honrar el espíritu; no de enfocarse en el intelecto.

4. Acompañar se trata de escuchar con el corazón; no de analizar con la cabeza.

5. Acompañar es dar testimonio de las luchas de otros; no de juzgar o dirigir esas luchas.

6. Acompañar se trata de caminar al lado; no de conducir o ser conducido.

7. Acompañar se trata de descubrir los dones del silencio sagrado; no significa llenar con palabras cada momento.

8. Acompañar al que sufre se trata de quedarse quieto y en silencio; no de querer moverse frenéticamente hacia adelante.

9. Acompañar se trata de respetar el desorden y la confusión; no de imponer orden y lógica.

10. Acompañar se trata de aprender de otros; no de enseñarles.

11. Acompañar se trata de tener una actitud de curiosidad y no de expertos.

Compartido por Maria Torres

Constelaciones indígenas: formas tradicionales de observar el cosmos


Según la etnoastronomía, cada cultura tiene un modo único de mirar el cielo. 

Desde los tiempos más remotos, el cielo ha sido usado como mapa, calendario o reloj. Su observación  a servido para orientar a navegantes, organizar cosecha y prever fenómenos naturales al observar el cielo, cada pueblo tiende a percibir aspectos de su propia cultura.

En el mundo occidental que es heredero de la cultura greco-romana ovcidental, estamos acostumbrados con las constelaciones creadas por los griegos, que veían en el cielo animales como el león (Leo), el escorpión(Escorpio) y el toro(Tauro) y, seres fantásticos como Capricornio y Sagitario. En tanto la etnoastronomía nos enseña que existen tantos seres en el cielo como pueblos humanos puedan existir y observar.

Para los diversos pueblos indígenas ubicados en Brasil, como los Tupi-Guaraní y los  Terena de la  familia Aruak, una de las figuras principales  que podemos observar en el cielo nocturno es la gran Constelación de Ema, que queda entre la Constelación de Escorpio y de la Cruz del Sur. Según sus mitos,  Ema intenta  devorar dos huevos de pájaro  próximos a su pico, representados por las estrellas Alfa Muscae y Beta Muscae, y  la Cruz del Sur estaría asegurando el pico de ave que, de otra manera, acabaría devorando a todas la humanidad. Grupos Terena del oeste paulista tienen a la Ema (Ñandú) como animal sagrado, utilizando a sus plumas para la producción de objetos y vestimentas rituales.

Otra constelación importante para los Tupi-Guaraní es la del Hombre Viejo (Tuya'i), formada por las Constelaciones de Tauro y Orión. Sobre la cabeza del Hombre Viejo está ubicado el aglomeramiento estelar de las Pléyades visto como un penacho atado en su cabeza. La estrella roja Beltehause representa el lugar en que su pierna fue cortada, y el Cinturón de Orión (Tres Marías) la rodilla de la pierna sana.  En su mano derecha el asegura un bastón para equilibrarse. 


 

En 1612, el misionero francés  Claude d’Abbeville registró en su expedición  30 constelaciones conocidas por los Tupinambá de Maranhão. Esas informaciones fueron publicadas en su libro “Histoire de la Mission de Pères Capucins en l’Isle de Maragnan et terres circonvoisins”, publicado en Paris, y es considerado una de las más importantes fuentes  de etnoastronomia Tupi. 

Además de estas constelaciones como la del Anta, de las Tortugas y del Venado que también están presentes  en la mitología indígena.

Fuente: Aventuras na Historia

Escrito por Joseane Pereira. Publicado el 25 de Marzo de 2019.

https://aventurasnahistoria.uol.com.br/noticias/reportagem/constelacoes-indigenas-formas-tradicionais-de-observar-o-cosmos.phtml?fbclid=IwAR1m4GNwQZsGeF6z2civnoW8RftXWa7-IpNmB1VjuNSfSieFW4uLyrDNaI0

Águilas: Siempre hacia adelante...



Las águilas viven 70 años, pero a los 40 años tienen que tomar una difícil decisión, sus uñas se vuelven tan largas y flexibles que no puede sujetar a las presas de las cuales se alimenta. El pico, alargado y puntiagudo, se curva demasiado apuntando contra el pecho y ya no le sirve. Sus alas están envejecidas y pesadas en función del gran tamaño de sus plumas, y para entonces, volar se le hace muy difícil.

Tiene dos alternativas: abandonarse y morir, o enfrentarse a un doloroso proceso de renovación, que consiste en volar a un nido en las montañas cerca de una pared, ya que está seguro. El águila comienza a golpear con su pico en la pared con mucha fuerza hasta conseguir arrancárselo. Después esperará el crecimiento de un nuevo pico, con el que se desprenderá una a una sus viejas uñas. Cuando las nuevas garras comienzan a nacer, comenzará a desgarrarse sus desgastadas plumas.

Y después de todos esos largos y dolorosos cinco meses de heridas, cicatrizaciones y crecimiento, logra realizar su famoso vuelo de renovación, renacimiento y festejo para vivir otros treinta años más...
En nuestra vida para continuar un vuelo de victoria muchas veces tenemos que resguardarnos por algún tiempo y comenzar un proceso de renovación.

Debemos desprendernos de costumbres, tradiciones y recuerdos cuyo peso nos impiden avanzar. Solamente libres del pasado podremos aprovechar el resultado valioso que una renovación siempre nos trae.

Renovarse por dentro implica poner orden en el mundo mental, desechando los recuerdos de acontecimientos frustrantes o dolorosos para quedarnos solo con la experiencia de lo que aprendimos.

Para poner en orden, para renovarnos y alzar vuelo, hay que conocernos, saber quiénes somos, cuáles son nuestras potencialidades y a donde queremos llegar.

No hay necesidad de adaptarse al problema; existe la posibilidad de librarse de él. Pero el camino es un poco difícil, el camino es un desafío. Es una elección tuya.

Sigamos la ruta de las águilas. Siempre hacia arriba, siempre hacia adelante...

Compartido por Maria Helena Kudelko 

martes, 12 de enero de 2021

La atención...


Los beneficios de tocar el tambor



El primer sonido que todos escuchamos es el latido del corazón de nuestra madre.

Todos vibramos y tenemos ritmo: la tierra, las mareas, las cuatro estaciones, la luna. También, nuestro cuerpo tiene ritmo: el latido del corazón, las ondas del cerebro, la respiración.

Sin embargo, muchas veces, pensamos que no tenemos ritmo porque lo comparamos con el ritmo del otro o del músico, o no nos hemos dado cuenta de él, pero está ahí.

El ritmo es inherente en el ser humano. Despertar nuestro ritmo o sonido es recuperar algo natural, por tanto, algo saludable.

Dicen nuestros hermanos de los pueblos originarios desde Canada hasta la Patagonia que cuando tocamos tambor, estemos conscientes o no, todo nuestro ser está envuelto y despierto, manifestando sentimientos de expresión creativa, cura y conexión. Nuestro espíritu quiere jugar, experimentar sanación, comunión. El sonido del tambor es como el sonido del corazón. El golpe del tambor está dentro de nosotros y, traerlo fuera del tambor es exteriorizar nuestra emoción y conexión con la tierra. El tambor está asociado al elemento tierra.

Tocar tambor en grupo brinda unión. Desde los comienzos de nuestra existencia, el ritmo y la danza fueron elementos que unen las personas, los pueblos y las comunidades; son los principales elementos de ceremonias y reuniones, que por siglos crearon interacciones importantes, inspirando un espíritu comunitario y la producción de la creatividad.

Muchas comunidades ancestrales con el sonido del tambor, no sólo, abrieron puertas para otras realidades, sino que hicieron de él una estrategia de cura simple y accesible, de la cual todos pueden beneficiarse.

En los últimos años, se están realizando las primeras investigaciones que permiten comprobar que tocar tambor ayuda al fortalecimiento del sistema de inmunidad natural del organismo. Se menciona, inclusive, que el tocar resulta un impulsor útil para el organismo, análogo a la risa, efectivo para aliviar desde el estrés hasta tener una influencia positiva en los pacientes con cáncer.

Los antiguos veían la naturaleza y todo lo que ella entiende como una manifestación de lo divino. El deseo de imitar a la naturaleza era visto como una manera de conectar a los dioses. Este fue el origen de la danza. Incluso en diferentes partes de cada cultura geográfica se ha experimentado un tipo de danza basada en la imitación de los animales y los elementos de la naturaleza.

Los chamanes en cualquier parte del mundo, agregaron a la danza el pulso del planeta a través de instrumentos de percusión. La percusión demostraba su fuerza reflejo con el agua, aire, fuego y tierra. Con el baile, el tambor chamanico trataban de obtener emociones como el valor, la compasión que debian acompañar al chaman para predecir el futuro a través de visiones o para sanación.

El toque rítmico del tambor es el inductor del estado chamánico de conciencia y, como vehículo de tránsito hacia las realidades paralelas, representa la más extendida de las prácticas

El tambor es el “caballo volador” para el chaman, su medio de comunicación y viaje con el mundo espiritual y con otros planos de existencia. Siglos atrás, este tipo de tambor se encontraba por todas partes del planeta. Druidas y curanderos de Europa, chamanes y sacerdotes de Asia y Mongoli, Hombres-Medicina de América del Sur y del Norte usaban este instrumento en ceremonias para conectar con lo que es más grande que uno-mismo.

La música tribal siempre es de gran ayuda para aliviar los problemas de estrés y nerviosismo y como introductora a estados alterados de conciencia. Dentro de este género musical, los instrumentos musicales de percusión, adquieren un papel protagonista. Los diversos tipos de tambores e instrumentos de percusión, han sido desde hace milenios, el signo de identidad más característico de diversas culturas y tribus. Las frecuencias sonoras producidas por estos instrumentos tienen la capacidad de transportarnos a estados de trance y de alto nivel espiritual.

Está científicamente demostrado que escuchar el ritmo monótono de los tambores facilita la producción de ondas cerebrales de rangos alfa y theta. Muchos nativos se refieren al sonido del tambor como a el latido de la tierra. En este aspecto, es de destacar que la frecuencia de la resonancia electromagnética de la tierra, que ha sido medida en 7,5 ciclos por segundo, resulta equivalente a las ondas cerebrales theta. Parece que el sonido del tambor permite a los chamanes alinear sus ondas cerebrales con el latido de la tierra.

Es un instrumento poderosísimo de autosanación emocional y a niveles más profundos, entramos en estado de meditación. Los chamanes se sentaban bajo un árbol y tocaban sus penas, sus tristezas , anhelos, sus inseguridades y encontraban la respuesta y la paz. Resuena en el vientre, la mano se mueve al ritmo que impone el espiritu del tambor y uno se siente liberado. Se hace uno con el “caballo volador” formando un sólo ser , el es una parte del chaman, un instrumento de poder para elevar la consciencia y transportarse a otros planos de la realidad.

Para propiciar un estado mental que ayude a realizar el viaje chamánico, es necesario escuchar un sonido rítmico de 205 a 220 golpes por minuto. Este ritmo induce al cerebro a producir ondas cerebrales lentas, de entre 7 a 4 ciclos por segundo, o menos. Los chamanes describen el sonido del tambor como la voz de los espíritus. Mitológicamente, el chamán realiza la caja del tambor con un trozo del Árbol de la Vida, del Axis Mundi, proporcionado por sus guías. Estos tambores son redondos en el Norte, y de forma oval en el Sur de Siberia, hechos de piel de reno o caballo, con el bastidor de madera o de junco trenzado. El ritmo que determina el tambor al ser batido por el chamán, es acompañado por las palmadas de los presentes.

El chamán nunca abandona la percusión, elemento fundamental en todas sus ceremonias, no sólo para llamar a los espíritus sino para obtener energía vital o entrar en trance.

“En sus rituales, los chamanes sami (llamados noajdde o noaiti) utilizan el canto, acompañado por la percusión del tambor. Gracias a la monótona cadencia que genera, entran en trance para abandonar su cuerpo y acceder al mundo de los espíritus. Para acceder a él, utilizaban a modo de mapa del otro lado los dibujos del tambor, que se convierten en una suerte de guía.” Saami, los chamanes del norte

El tambor chamánico, instrumento muy corriente, ligero y fácil de manejar, se toca con un palo o con los dedos. Los tambores chamánicos suelen ser anchos y profundos para propiciar un sonido grave y prolongado. Son de formas y materiales diversos a lo largo del mundo. Algunos se realizan a base de corteza de árboles, con un parche de piel de animal. Otros son simples calabazas ahuecadas. En algunas zonas tienen un parche, en otras, dos. Algunos son rústicos, y otros están bellamente adornados con símbolos que recuerdan los viajes que el chamán realiza con ellos. En cada lugar, los elementos naturales y culturales hacen que el tambor tenga unas u otras características.

Música espiritual de tambores indios para meditación y trance:

Grabación de tambores indios para llegar a estados alterados de conciencia. Una cadencia sonora utilizada por diversas tribus en toda América para conseguir estados de trance.

En numerosas tribus del continente americano, los tambores han sido, desde hace siglos, el medio más habitual utilizado por los chamanes para entrer en trance y así poder comunicarse con los espíritus. Si necesitas desconectar de la realidad cotidiana y conseguir un estado de espiritualidad más elevado estos sonidos de tambores indios te pueden resultar muy beneficiosos.

Ollin Mazatzin Emekauko

Compartido por 
Fernando Emilio Flores