Un espacio destinado a fomentar la investigación, la valoración, el conocimiento y la difusión de la cultura e historia de la milenaria Nación Guaraní y de los Pueblos Originarios.

Nuestras culturas originarias guardan una gran sabiduría. Ellos saben del vivir en armonía con la naturaleza y han aprendido a conocer sus secretos y utilizarlos en beneficio de todos. Algunos los ven como si fueran pasado sin comprender que sin ellos es imposible el futuro.

sábado, 23 de mayo de 2020

Jeguaraarã / Colores - Mbya Ayvu / Lengua Mbya Guaraní




Mbya Guaraní / Castellano / Guaraní 



Araiovy / Celeste / Hovyngy


Chi'ĩ / Blanco / Morotĩ


Iju / Amarillo / Sa'yju


Jaiovy / Verde / Hovyũ


Hovy / Azul / Hovy/Rovy


Pytã / Rojo / Pytã 


Pytãngy / Anaranjado / Pytã'ju


Űũ/Hũũ / Negro / Hũ





Fuente: Primer Diccionario Mbya Ayvu - Español / Español - Mbya Guaraní

Kuaray Poty Carlos Benitez - José Javier Rodas / Editorial Universitaria (Posadas)


Diversidad Biológica para el bienestar de todos



Iguazú, Misiones
Por Dr. Emanuel Grassi (*) 

El 22 de Mayo, se conmemora el Día Internacional de la Diversidad Biológica. Su objetivo es crear conciencia sobre los bienes que aporta la biodiversidad al planeta,su gran valor para las generaciones presentes y futuras, y que su principal amenaza es la actividad humana.

Hace cientos de años, los pueblos indígenas utilizaban como mecanismo para medir la salud de la comunidad, a la biodiversidad, así como la fuente de la materia natural que permite sanar, alimentar y preservar a la comunidad a lo largo de los tiempos. Una comunidad donde su crecimiento es resultado de la sobreexplotación y degradación de la biodiversidad, es un pueblo destinado a la falta de alimentos, problemas de salud, disminución de territorios fértiles y quedar a la deriva de las inclemencias climáticas.

La sociedad globalizada donde vivimos es una gran comunidad que consume y degrada el planeta a pasos agigantados. En Julio de 2019 consumimos 1.75 planetas, eso significa que, para el manteamiento de nuestro crecimiento, necesitamos los recursos de casi 2 planetas por año,pero solo contamos con uno.

Mientras que el consumo de los recursos naturales por parte de los seres humanos excede la capacidad terrestre de regenerarlos, el crecimiento económico mundial va en aumento.

Según el reciente informe de la Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas (Ipbes), la economía mundial registró un crecimiento sin igual luego de la Segunda Guerra Mundial, llegando a cuadriplicar la renta per cápita real (o el PIB) en todo el mundo. Pero también en este periodo de tiempo la diversidad biológica disminuyó a un ritmo más rápido que nunca antes en la historia humana.

Se podría inferir entonces que si el PBI mundial creció 4 veces, las naciones son más ricas y hay mayor bienestar. Pero nos estamos olvidando que estas cifras no consideran las externalidades negativas respecto de costos sociales, ambientales o de salud, derivados de las actividades económicas realizadas, especialmente, las vinculadas a la explotación de recursos naturales y como estos afectan a la biodiversidad.

Esta falta de armonía con la naturaleza tiene un costo real y cada vez más es posible medirlo mejor, de hecho, la situación actual de pandemia genera un costo para la economía mundial que asciende a USD 4,1 billones. Hoy más que nunca vemos reflejado la imperiosa necesidad de pensar en sistemas productivos que integren a la biodiversidad en su ecuación,donde del crecimiento económico de las sociedades no sea ajeno de lo que ocurre en el ambiente.

El bienestar de un pueblo no debe más ser medido por el dinero en su bolsillo. El bienestar de un pueblo debe ser el reflejo de los servicios ecosistemicos que tiene la nación en su territorio, el esfuerzo en la preservación de la diversidad genética, de especies y ecosistemas, en el equilibrio entre sistemas productivos y el ambiente, en la superficie de bosques nativos, en la resiliencia de sus suelos y su conciencia ambiental.

Un pueblo que valora y cuida su biodiversidad,está cuidando la salud y la alimentación de las generaciones presentes y futuras.

(*) Emanuel Grassi es Doctor en Ciencias Biológicas especializado en Micología.

Fuente: Frontera Jesuita - 23 de Mayo de 2020

http://fronterajesuita.com.ar/diversidad-biologica-para-el-bienestar-de-todos/

viernes, 22 de mayo de 2020

El Belgrano ambientalista que surgió de su paso por Misiones



En la raíz de todos los conflictos ambientales se encuentra un problema de falta de educación en valores relativos a la solidaridad, a pensar en el otro, en la empatía y el respeto por la vida.
Debe ser por ello que hace más de 200 años un enorme patriota argentino, repleto de valores y virtudes, se haya convertido en el primer político, abogado y líder ambiental. Son hechos, no opiniones.
Hacemos referencia al notable Manuel Belgrano, tal vez uno de los hombres más importantes de la historia argentina y regional. Un hombre que pensaba en el bienestar general por encima del propio, que entendió a la educación como pilar del desarrollo y que anhelaba la libertad de los Pueblos como expresión máxima de las libertades individuales.
Sin dudas es el ejemplo más noble de ética política y compromiso con una identidad nacional. Ejerció activamente la humildad de los grandes y tuvo una prolífica actividad pública destinada a mejorar a los demás y a su entorno. Además poseía una visión de futuro tan brillante que seguro tenía incorporado lo que hoy llamamos “generaciones futuras” como sujeto de derechos.
En esa conducta y esos objetivos de bien común Belgrano había tomado conciencia plena del valor del ambiente y así lo expresó en el periódico que dirigió entre 1810 y 1811 el “Correo de Comercio” el sábado 28 de abril de 18101 del cual destacamos algunos párrafos colosales:  
“Íntimamente persuadidos de que los plantíos son acaso un objeto el más principal, y de la atención más útil al público, nos atrevemos a ponerlos en el rango de las virtudes...”
Sobre las bondades de plantar árboles el gran patriota escribió: “… si pudiéramos imprimir bien este consejo en nuestros convecinos… Seres que se visten y desnudan para utilidad del hombre, y cuyas respiraciones esparcen la salud por todo el universo, prestándose al mismo tiempo para ser vehículos de los aires corrompidos, organizarlos, y capaces de para nuestra vida”.
Y cerraba con una visión integral: “… nuestro suelo, nuestro clima nos está convidando para aumentar el número de seres vegetales… y así repondríamos… lo que nosotros arruinamos sin consideración alguna a la posteridad…
La naturaleza convida, el interés provoca, … sigamos el impulso de esos movimientos poderosos, desempeñando una obligación de la naturaleza, que es tan fácil de cumplir, y en cuyo desempeño hallaremos una remuneración crecida que ha de exceder a nuestros cuidados y esperanzas”
Era evidente que Belgrano entendía como nadie el concepto de lo que hoy llamamos “sustentabilidad” pues era recurrente en la búsqueda de aprovechamiento razonable del recurso para nosotros y nuestra posteridad.
Era además un hombre de pensamiento sistémico, pues mientras proclamaba la necesidad de preservar la naturaleza y no descuidar su utilización como recurso la valoraba por lo que hoy conocemos como “servicios ambientales” pues refiere al aporte que hace a la vida, la salud, el paisaje y la producción. Sin dudas un adelantado a su tiempo.2
La muestra más evidente de que estos conceptos no eran solo parte de una prédica romántica o quijotesca del prócer es la traducción en normas que hace cuando le tocó legislar.
Nos referimos a la regulación del 30 de diciembre de 1810  donde el General Manuel Belgrano  dicta el Reglamento para el Régimen Político y Administrativo de los Pueblos de las Misiones y que se considera una de las bases de la Constitución Nacional y, por nuestra parte, entendemos que se trata de un precedente histórico de la legislación ambiental nacional.
En la regla veintisiete del reglamento  estableció la prohibición de talar el árbol de la yerba mate. Esta norma, desde una perspectiva actual y en contexto con las ideas ya divulgadas por el prócer, constituye una regulación de conservación del recurso natural. Como vimos, Belgrano valoraba en sí mismas las plantaciones por la cantidad de beneficios (productivos y ambientales) que generaban.
Pero la norma mencionada adquiere una relevancia notable y su máximo de consideración ambiental y colectiva cuando se completa la misma con la pena por incumplimiento de diez pesos por cada árbol talado, ordenándose que dicha suma se dividiera en una mitad para el denunciante y   la otra mitad para “el fiado de las escuelas”.
Este destino asignado a las sumas por incumplimiento la entendemos hoy como la creación del Primer Fondo de Compensación, similar o análogo a lo que hoy se prevé en el art. 28 de la Ley General del Ambiente. Esto implica la afectación de las sumas de dinero provenientes de estas “infracciones a la naturaleza” a la concreción de fines colectivos como la educación pública y, en especial, lo que Belgrano denominaba “nuestra posteridad”.
No es difícil hacer una relación y explicación del pensamiento “sistémico” del patriota: la necesidad de proteger las especies arbóreas (plantíos como les decía) provee numerosos beneficios al pueblo, entre ellos ya había destacado la mejora del clima, de los suelos, del paisaje y de la salud de las personas. La afectación de este recurso forestal implicaba además de los perjuicios a los bienes mencionados, una injuria a la posteridad.
Es lógico entender que lo producido por los daños a los plantíos deba ir a proteger a las generaciones del futuro (la posteridad que no excede), que habitualmente habitan las escuelas y deberán ser usados en su educación, que como dijimos al comienzo, está en la base de los problemas.
Por ello es que entendemos esta regla como la más antigua regulando los efectos colectivos de una acción individual y la interpretamos como la norma pionera del derecho ambiental moderno y convierte a Belgrano en el primer abogado ambientalista.3
La visión de futuro que el político, docente, militar, economista, abogado y ambientalista era, sin dudas, sobresaliente a su tiempo y época. Su personalidad, grandeza y decisión hizo que fuera capaz de logros increíbles que aún hoy, a 200 años de su muerte, nos siguen asombrando y admirando.
Escrito por el  Dr. Leonardo Villafañe, Doctor en Derecho (UCSF), Secretario del Consejo de la Magistratura.
1. Extractos sacados de CORREO DE COMERCIO DE BUENOS AYRES. Vol. I del 3 de marzo de 1810 al 25 de agosto de 1810. Reimpresión facsimilar. Editorial Docencia. Buenos Aires. 2003. Pág. 87 http://books.google.com. Se ha hecho una transcripción modificando el uso colonial y ajustándolo al idioma actual.
2.Ver:BALMACEDA, Daniel. “Belgrano. El gran patriota argentino.” 1° edición. Ciudad Autónoma Buenos Aires. Sudamericana. 2019. Págs. 41-44
3.CAMOGLI, Pablo. “Pueblo y Guerra. Historia social de la guerra de la independencia”. 1° ed. Ciudad Aut. Buenos Aires. Planeta. 2017. Págs. 223 - 226
Fuente: Misiones Tiene Historia
http://www.misionestienehistoria.com.ar/el-belgrano-ambientalista-que-surgi%C3%B3-de-su-paso-por-misiones?fbclid=IwAR2W3ox3M1Z06ljNpOc8jiEnG45mkjcBErodpTmLtnuBCbZehVikbv3vmIc

jueves, 21 de mayo de 2020

Geniolito - Semblanza de Javier Rodas


Geniolito

Lorenzo Benitez,
siempre estarás
violin de cuatro cuerdas
inseparable rave
en el recuerdo de quienes
te supimos conocer.

De Yvy Poty hacia el mundo
con tus sones tan profundos
guaranias, polcas, chamamé
diversidad, tantos mundos
nos deleitas Yaguareté,
andando en libertad...
en las tekoa y la ciudad.

Mburuvicha que ibas,
repartiendo tu alegría
por allí y por aquí
demostrando que no hay fronteras
para el Mbya Guaraní,
tu arte, tu pentagrama,
de innumerables culturas
sinónimo de interculturalidad
representa como nadie
tu corazón de hermandad.

Gracias por tantas alegrías
por tu sencillez y sabiduría
estarás ya en compañía
de Ñande Ru Ete Tenonde.

Javier Rodas
21 de Mayo de 2020

Glosario Mbya Guaraní

Rave: Violín de 4 cuerdas utilizado por los hermanos mbya guaranies.

Yvy Poty: Comunidad Mbya Guaraní en la localidad de San Ignacio. Lugar donde Geniolito era Cacique.

Tekoa: Comunidad Mbya Guaraní.

Mburuvicha: Cacique.

Ñande Ru Ete Tenonde: Nuestro Padre Primero Primigenio.

Nota del responsable del blog:
Las palabras en Lengua Mbya Guaraní son mayoritariamente de acentuación aguda por lo que al expresarse a pesar de no tener acento ortográfica deben ser expresadas con dicha acentuación.



Murió Geniolito, el violín de las dos culturas


Este jueves al mediodía se conoció la muerte de Lorenzo Benítez, el cacique más conocido como Geniolito, el mbya guaraní que con su violín ganó el reconocimiento de su pueblo y el de los blancos, especialmente el de los posadeños.


Con 70 años, Lorenzo tenía dos apodos menos conocidos: Caraí y Yaguareté. Caraí (señor) de su comunidad, puesto que era el cacique de la pequeña aldea Ivy Poty en San Ignacio. Y Yaguareté porque le encantaba comer carne, particularmente asado.

El apodo de Geniolito saltó popularmente cuando empezó a salir a las calles para regalar su carisma y talento artístico. Músico y compositor autodidacta, fue uno de los pocos personajes populares que quedaban en la provincia.

El cacique Lorenzo Benítez volvía a Posadas para visibilizar los problemas de la aldea en la peatonal de la calle San Martín, en donde comenzó a tocar, apoyando su violín en la clavícula, como acunando al instrumento de cuerdas para una tierna ensoñación. 

Los restos de Geniolito serán velados desde esta tarde en la comunidad de Andresito, en la localidad de San Ignacio.

El origen de Geniolito
Geniolito aprendió a tocar escuchando atentamente. “Una vez yo he visto de gente que vino de Paraguay. Un viejito que traía violines. Vi como tocaba, como templaba. No me enseñó nada, aprendí por la mirada nomás”, confesó.

En 2017 tocaba su séptimo violín. El primero que tuvo fue obsequiado por su patrón en la tarefa. “Él me llamó geniol, geniolito”, contó el cacique. “Era un alemán, Ignacio Fogert. Él me consiguió un violín, el primero que tuve. Tengo uno que quedó en mi casa. Está roto. Hubo otro que se me rompió, otro que me robaron”, lamenta por entonces, en otra de las entrevistas con El Territorio.

Geniolito era el tarefero número cinco. Recién estaba casado y no quería trabajar. Entonces le dijo a su patrón que le dolía la cabeza. Él se ofreció llevarlo a un hospital pero él le dijo que sólo necesitaba un geniol. Al otro día, se quejó de la misma dolencia y pidió un geniol. Al tercer día, el patrón enumeró: “Tareferos 1, 2, 3, 4 y geniol”.

Los reclamos
Una de las últimas visitas a Posadas de Lorenzo fue "para hacer unos pesos y para pedir casas nuevas para mi gente", según dijo, en una pausa de su recital callejero.

El mbya más famoso detalló por entonces que "alguna música es de mi pueblo y otras son de la región, estoy acá porque de esta forma me ven, ven un mbya que hace arte y que además pide por las necesidades de su familia".

En Yvy Poty II, a la entrada del Teyú viven siete familias. La comunidad se apartó de la Yvy Poty original que es más antigua y numerosa.
"A nuestra comunidad no llegan los servicios, no llega alimento ni nada, tenemos que venir a Posadas, por ahí una vez al mes o cada dos meses, necesitamos casas aunque sean unas maderas para tener un refugio donde tener nuestras cosas y estar si hay tormenta".

Fuente: Diario El Territorio (Posadas-Misiones) - 21 de Mayo de 2020

https://www.elterritorio.com.ar/murio-geniolito-el-violin-de-las-dos-culturas-69383-et



Geniolito, Lorenzo Jaguarete Benitez - Semblanza de Juan Pablo Chaparro





Día de mucho dolor, "EL VIOLÍN" descansa junto a un extraordinario artista que regresa a su lugar de orígen. Artista orgulloso de su identidad MBYA GUARANÍ quien desde la música practicaba la interculturalidad compartiendo su arte con todas las Culturas de Misiones. Era conocido por sus ancestros como Lorenzo Jaguarete Benitez y por todos sus amigos como Geniolito. Un genio del LAVE'I, que no estuvo en grandes escenarios, pero su ARTE está en el corazón de todo su Pueblo y de miles de personas y en la Región del MERCOSUR donde hizo sentir su arte.
Que tengas un buen retorno con Ñande Ru Papá Tenonde.

Juan Pablo Chaparro - Profesor Intercultural Bilingüe
Conoció hace más de 40 años a Geniolito en la Comunidad Mbya Guaraní Kuña Pirú.


21 de Mayo - Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo,


¿Por qué importa la diversidad?
Las tres cuartas partes de los mayores conflictos tienen una dimensión cultural.

Superar la división entre las culturas es urgente y necesario para la paz, la estabilidad y el desarrollo. Y es que la cultura, en su rica diversidad, posee un valor intrínseco tanto para el desarrollo como para la cohesión social y la paz.

La diversidad cultural es una fuerza motriz del desarrollo, no sólo en lo que respecta al crecimiento económico, sino como medio de tener una vida intelectual, afectiva, moral y espiritual más enriquecedora. Todo esto está presente en las siete convenciones de la cultura, que proporcionan una base sólida para la promoción de la diversidad cultural. Esta diversidad es un componente indispensable para reducir la pobreza y alcanzar la meta del desarrollo sostenible, gracias, entre otros, al dispositivo normativo, hoy día ya completo, elaborado en el ámbito cultural.

Simultáneamente, el reconocimiento de la diversidad cultural – mediante una utilización innovadora de los medios y de los TIC en particular – lleva al diálogo entre civilizaciones y culturas, al respeto y a la comprensión mutua.

Origen y espíritu del Día Internacional

La Declaración Universal de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural se aprobó en 2001 y, a continuación, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró el 21 de mayo como el Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo, a través de su resolución 57/249 de diciembre de 2002.

En 2011, la UNESCO y la Alianza de Civilizaciones de las Naciones Unidas lanzaron la campaña «Haz un gesto por la Diversidad y la Inclusión» con el propósito de animar a las personas y a las organizaciones de todo el mundo a que tomen medidas concretas de apoyo a la diversidad. Finalmente, en 2015, la Segunda Comisión de la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó por unanimidad la resolución sobre Cultura y Desarrollo Sostenible A/C.2/70/ L.59, afirmando la contribución de la cultura a las tres dimensiones del desarrollo sostenible: reconocer la diversidad del mundo mucho más allá de lo natural y lo cultural, reafirmar que las culturas y civilizaciones pueden contribuir al desarrollo sostenible, y su papel como factores habilitadores cruciales.

Se trata de un día internacional en el que debemos profundizar en lso grandes valores de la diversidad cultural:

Concienciar sobre la importancia del diálogo intercultural, la diversidad y la inclusión.
Lograr que todas las personas nos comprometamos y apoyemos la diversidad mediante gestos reales en nuestro día a día.

Combatir la polarización y los estereotipos para mejorar el entendimiento y la cooperación entre las gentes de diferentes culturas.

Fuente: Naciones Unidas


Diversidad Cultural


Ni inferior, ni superior; todos distintos y únicos. Cada quien celebra sus colores, sus ritos, la fe que desea y todo lo que teme. Y al resto, sólo le queda respetarlo.

Abuela y Abuelo Mbya Guaraní-Ancestros en la Provincia de Misiones (Argentina) - Fotografía: EMIPA

21 de mayo, día mundial de la Diversidad Cultural

Naciones Unidas borró del mapa el término "raza" y a pesar de eso se sigue usando. Para que no queden dudas, dispuso que cada 21 de mayo el mundo entero celebre la Diversidad Cultural.






Desde el año 2002, con el patrocinio de las Naciones Unidas, cada 21 de mayo, el planeta entero celebra la diversidad cultural. Y esta sí que es una fiesta para descorchar, porque llegar hasta acá costó literalmente sangre, sudor y copiosas lágrimas. 


Si alguien le hizo mucho mal a este mundo, fue Charles Darwin. En realidad, no tanto él sino los que tomaron su teoría científica como modelo y la aplicaron a los estudios sociales. Para ser más claros, Herbert Spencer y también Joseph Fisher, quien quiso oponerse al primero aunque terminó diciendo casi lo mismo: que las leyes que rigen el mundo natural también son válidas para tasar el ritmo de la sociedad. Y bautizaron a su idea "darwinismo social". Cuando en 1859, Darwin publicó El origen de las especies, su teoría vino como anillo al dedo a la voluntad expansionista (digamos, colonialista) de Inglaterra que no sabía dónde más colocar el exceso de productos que le dejaba su existosa revolución industrial. Y ya sabemos: la supervivencia del más apto, la defensa de la vida propia, la herencia y la selección natural son los pilares de su tesis cientifica.


Pero claro, él era un biólogo y sus descubrimientos -si bien fueron la epifanía de la comprensión de la diversidad natural del planeta- resultaron un desastre cuando fueron la tijera para catalogar comunidades y grupos humanos. En realidad, ahora que lo pienso, estoy incluso dispuesta a perdonarle a Darwin la mirada etnocentrista sobre los yámanas. 


Varios retorcijones de estómago me provocaron esos párrafos en donde escribía que eran “los hombres más desgraciados del mundo” por culpa de la “perfecta igualdad” que reinaba entre ellos. Nunca comprendió su espíritu democrático y mucho menos su apatía por la propiedad privada. El evolucionismo social también fue el huevo de la serpiente de Adolf Hitler y Benito Mussolini y ya sabemos hasta dónde nos arrastraron. En 1945, haciendo pie sobre las ruinas de Europa, cincuenta países se pusieron de acuerdo y crearon las Naciones Unidas. Ya desde entonces venían rumiando cómo recomponer desde los mismos pilares de la ciencia un mundo tapizado de odio. “El odio y las rivalidades raciales se nutren de nociones científicamente falsas, y viven de la ignorancia. También pueden provenir de ideas bien fundadas desde un punto de vista científico pero que, luego de ser deformadas y privadas de su contexto, llevan a inducciones equivocadas”, anunciaba el organismo en 1965, en el documento titulado “Una sola raza, la raza humana”. La única diferencia que puede existir entre los pueblos, entonces sería cultural, no genética: “Ningún grupo nacional, religioso, geográfico, lingüístico o cultural constituye ipso facto una raza”. Y finalmente, en 1978, Naciones Unidas abolió el concepto “raza”. No existe más, se terminó. Prohibido decir “raza amarilla, raza blanca, raza negra, etc”. “Todos los seres humanos pertenecen a la misma especie y tienen el mismo origen. Nacen iguales en dignidad y derechos y todos forman parte integrante de la humanidad”. “Todos los individuos y los grupos tienen derecho a ser diferentes, a considerarse y ser considerados como tales. Sin embargo, la diversidad de las formas de vida y el derecho a la diferencia no pueden en ningún caso servir de pretexto a los prejuicios raciales; no pueden legitimar ni en derecho ni de hecho ninguna práctica discriminatoria”, abundaba el documento, por si no había quedaba claro. Es decir, ya es un hecho que todos los pueblos y comunidades tienen las mismas potencialidades biológicas para alcanzar cualquier grado de civilización. 


¿Y por qué entonces no llegan todos a la misma meta, al mismo modelo social? La respuesta está en la historia cultural, que es única e irrepetible para cada nación, tribu, etnia. Son decisiones internas. Antes de que nos sumergiéramos en el nuevo milenio, “multiculturalismo” había llegado a ser la palabra más googleada. El neologismo es sinónimo de “respeto al diferente” y abría una ventana de aire fresco en el clima enrarecido de las desigualdades sociales, jurídicas y laborales. Se había puesto de moda en los años 60, y la punta de lanza la empuñó la reivindicación de la comunidad negra de los Estados Unidos para que se reconocieran sus derechos civiles. Diez años más tarde, se sumaron otros colectivos: los gays, la tercera edad, los ex combatientes, las personas con diversas discapacidades, las comunidades aborígenes, etc. Y la ola siguió creciendo y llegó a otras orillas: Canadá, Inglaterra, los Países Bajos, Francia, Australia…


Todos entonaban la misma estrofa, con las mismas notas musicales, aunque sonaran en escalas diferentes: el rechazo a la monocultura, la apertura a la “pluralidad cultural” como base democrática; ninguno por encima del otro. Y de a poco, algo se fue logrando, aunque falte tanto. 

Fuente: https://www.perfil.com/noticias/actualidad/21-mayo-dia-diversidad-cultural-Naciones-Unidas.phtml 

Escrito por Mónica Martin - Perfil - 21 de Mayo de 2020.



miércoles, 20 de mayo de 2020

COSMOVISIÓN MBYA GUARANÍ - AYVU RAPYTA - CAPÍTULO VI - El Diluvio



Cuando los dioses destruyeron la primera tierra, Yvy Tenondé, los hombres que la habitaban ascendieron a los cielos.

Los virtuosos, para continuar allá en su forma humana; los trasgresores de la ley divina, convertidos en irracionales. El Señor Incestuoso, después de danzar, orar y cantar con todo fervor, pudo al fin alcanzar la perfección y habitar entre los hombres virtuosos, los dioses menores.



(1) 
Yvy Ru'û 

Yvy tenondeguakuéry 
oupitypáma omarã'eÿrã.  

El Diluvio 
Los habitantes de la primera tierra 
ya han alcanzado todos el estado de indestructibilidad.


(2) 
Oñembo'e porã i va'ekue,  
ijarakuaa va'ekue  
ijaguyje porã,  
oóma oambarãre. 

Los que rezaron en buena forma,
los que poseyeron entendimiento,
han alcanzado la perfección,
se dirigen hacia su futura morada. 


(3) 
A'ekuéry voi ombojera oyvy ju ruparã 
Tupã Mirî ambápy. 

Ellos mismos crean sus moradas de tierra eterna
en la morada de los dioses menores. 



(4) 
Ijarakuaa'eÿ va'ekue,
arandu vai ogueno'ã va'ekue,
ñande aryguakuérype ojeavy va'ekue oo vai,
ijaguyje amboae. 

Los que carecieron de entendimiento,
los que se inspiraron en la mala ciencia, 
los que transgrediron contra los Situados encima de nosotros, 
se fueron en mala forma, sufrieron la metempsicosis. 


(5) 
Oime oo vaé guyráramo, ju'íramo, enéramo;   
guachúramo omondo Ñande Ru kuña omonda va'e:
Ñande Ru porãkuéry ñande rekorã oeja va'ekue rupivy aéma 
jaiko porã i va'erã. 

Hay quienes se convirtieron en pájaros, en ranas, en escarabajos;
en venado convirtió nuestro Padre a la mujer que había hurtado:
únicamente viviendo de acuerdo a los preceptos dejados por nuestros 
buenos padres
hemos de prosperar. 


(6) 
Karai Jeupie ojeavy Ñande Ru Tenondekuérype:
omenda ojaiche íre.  
Ou potáma yy;
Karai Jeupie oñemboayvu, oporaéi, ojeroky; 
oúma yy, aguyje oupity e'ÿre Karai Jeupie. 

El Señor Incestuoso transgredió contra Nuestros Primeros Padres:
se casó con su tía paterna. 
Estaban por venir las aguas;
el Señor Incestuoso oró, cantó, danzó; 
ya vinieron las aguas, sin que el Señor Incestuoso hubiera alcanzado la perfección. 



(7) 
Oyta Karai Jeupie, kuña reve oyta;  yýpy ojeroky, oñemboayvu, oporaéi.
Oñemomburu: mokõi jachy aguépy imbaraete.
Ijaguyje; ombojera pindo ju ogue mokõi i va'e;  
akãmy opytu'u oo anguã oambáre,
ikandire anguã.

Nadó el Señor Incestuoso, con la mujer nadó; 
en el agua danzaron, oraron y cantaron. 
Se inspiraron de fervor religioso; al cabo de dos meses adquirieron fortaleza. 
Obtuvieron la perfección; crearon una palmera milagrosa con dos hojas;
en sus ramas descansaron para luego dirigirse a su futura morada,  para convertirse en inmortales. 


(8) 
Karai Jeupie, Karai Joajue,  
a'e voi ombojera oyvy ju ruparã i Tupã Mirî ambáre.  
Oo Karai Jeupie Ñande Ru Karai Taparíramo;  
Tupã Mirî Ru Etéramo oo. 

El Señor Incestuoso, el Señor de la unión nefanda, 
él mismo creó para su futura morada de tierra indestructible en el paraíso de los dioses menores. 
Se convirtió el Señor Incestuoso en nuestro PadreTaparí; 
se convirtió en el verdadero Padre de los dioses menores.


Fuente: Ayvu Rapyta – Textos Míticos de los Mbyá Guaraní del Guairá – León Cádogan