Un espacio destinado a fomentar la investigación, la valoración, el conocimiento y la difusión de la cultura e historia de la milenaria Nación Guaraní y de los Pueblos Originarios.

Nuestras culturas originarias guardan una gran sabiduría. Ellos saben del vivir en armonía con la naturaleza y han aprendido a conocer sus secretos y utilizarlos en beneficio de todos. Algunos los ven como si fueran pasado sin comprender que sin ellos es imposible el futuro.

sábado, 23 de diciembre de 2017

Josefina, sanadora de ajayus, nunas, espíritu



En el marco del II Encuentro Internacional de Medicina Intercultural en Tilcara, Jujuy, nuestra enviada entrevistó a Josefina Aragón, sanadora de Maimará, una joven anciana de 82 años

-¿Quién te enseño la medicina?
A mí me enseñó mi tío Moisés, me dijo que yo ya tenía la estrella, yo me crié en el monte ahí conocí las hierbas. Trabajé desde niña, mi tío era curandero y él me llevaba al monte, ahí recogíamos plantas y me enseñaba, como se guardaban, en que tiempo, me enseñaron a sacar con permiso: “voy a sacar la plantita para curar a enfermedad” así le tengo que avisar a la planta, al lugar, algunos sacan brutalmente y después la planta no crece de nuevo y así se extinguen.

Hay plantas celosas, por ejemplo el romero y toronjil, esas plantas solo se dejan cortar por su dueño. Uno debe conocer, saber cuándo cortar, cada yerba tiene su compañero algunas no van solas, hay que matizarlos, hay que mezclarlos.”.

Doña Josefina trabajó y trabaja con los médicos y nos dice que “así también pude aprender otras cosas. Por ejemplo si un niño está con fiebre y le doy una planta, y le hace mal hay que tener cuidado, justamente porque hay plantas frías y calientes. Por ejemplo para la fiebre usamos; violeta, malvavisco y flor de haba, es una blanquita muy linda. Con eso al niño se le va la fiebre. La flor de haba también la usamos para la vesícula. Para los vómitos le damos un tallito de perejil con chiquito de manzanilla, en té calma el vómito. Para niño y adulto.”

Hoy en día la enfermedad de la ciudad es el estrés, la depresión, ¿ nos recomienda Josefina algo para estos males ? “Mire, para la tristeza, nosotros usamos el toronjil y pasionaria, para que se vaya el nudo del pecho” Así nos fue contando de risa en risa y nos cantó unas coplas de plantas medicinales.

Matecito de toronjil.
Quisiera tomar matecito de toronjil.
Para entrar a tu pecho…nadar en tu corazón…
“Le voy a cantar esta coplita que es de nuestra medicina que esta siempre verdecita, es un canto del palan palan” nos explica.
A mí me dicen Karallantay vidita 
Porque vivo en el campo 
Con el frio y con el viento 
Verde no más me mantengo.
“Esa planta es de hoja ancha para curar la hinchazón, para la quemadura. Para los golpes, calma la fiebre, hay que ponerse en fomentos, siempre las plantas hay que ponerlas en agua caliente. Refregar un poco y poner aceite donde estas golpeado y con un poquito de sal”.

-¿En esta zona hay plantas para tratar el cáncer?
Claro que hay, nosotros usamos el quimpe, la tusca, hediondilla, el llanten. La hediondilla también la usamos para sacar espinas de los pies, es expulsora muy buena. Hoy en día también están curando con carne de burro, se come y te protege todo, es muy caro, ahora traen charqui y chalona de la puna. Todo tipo de cáncer tratas, no se curará definitivo pero lo detiene. La hierba San Jorge es la más amarga y la zarzaparrilla, es feo para tomar pero es muy curativa.

Nacimientos, partos y tradiciones
¿Cómo aprendió a ser partera y que cuidados debe tener una mujer a la hora de dar a luz?
Yo cuando era más joven aprendí con una partera que siempre atendía de noche en el hospital. Ella me enseñó a cortar y a atar el ombligo, cuantos centímetros debía dejar, para cortarlo y hacerle el cierre, todo me enseñó, era muy buena. Cuando el bebé nace antes de cortar el cordón umbilical debemos tener en cuenta que se deja 8 cm de ombligo, ahí recién cortamos, hacemos un nudo para que no sangre, ni del lado del ombligo ni de la placenta. Antes atábamos con hilo ahora ponemos el broche.

Antes lo enterrábamos bajo el horno, o bajo la cocina, para que no le agarre enfriamiento, por eso es importante enterrarlo, hoy ya en algunas partes no lo entierran. Enterrarlo debajo del horno lo mantiene caliente. Dicen que cuando se enfría la placenta nos duele el estómago, y por eso a veces vivimos enfermos. Hay que tener respeto a la placenta, es el santuario de la criatura que la acompaño que la formó, hay que cuidarlo y enterrarlo.

Luego que nace el bebé la mujer debe cuidarse, nosotras la cuidamos bien, le pedimos que se faje y que se abrigue bien, se ate la cabeza, porque nuestro cuerpo queda todo abierto. Le damos una sopita con ruda y orégano, de arrocito y con perejil, porque el perejil te repone, ya salió el bebé y estás limpia. El perejil es abortivo, una no lo debe tomar cuando está embarazada.

La mujer debe cuidarse 15 días si tuvo una nena y si tuvo un varón 25, porque nuestro organismo queda abierto, a veces queda abierto hasta 30 días. Por eso hay recaídas. Después de 15 días debes bañarte con agua de lluvia. Y después de bañadita la sahumamos con hierbas para purificar.

Cuidado de la luna roja, la esencia de la creación
La menstruación se respeta cada mes, para estar bien la mujer toma verbena, perejil, orégano, eso te calienta el cuerpo y no te duele el estómago; las mujeres a veces se bañan con agua fría y se enfría la matriz, de ahí vienen los dolores, hay que aguantarse tres días, así nos decía la abuela.

Según doña Gerónima Vargas, de La Quiaca, una mujer no debe bañarse durante la menstruación porque corta la energía del cuerpo, uno no se da cuenta, y así a veces uno se enferma de la espalda. Una mujer si se baña por lo menos no debería lavarse la cabeza, porque de ahí viene el arrebato. Dicen que de eso también viene la ceguera hay que cuidarse la cabeza o se te apaga la visión, presiona nuestro cerebro, por eso es mejor guardar reposo.

A veces las mujeres que no se cuidaron quedan panzonas nomás, hinchados, porque se enfriaron, y no botaron toda esa mala sangre después del parto. Y no tomaron cosas calientes, después del parto uno debe tomar hierbas calientes porque en nuestro útero quedan terrones, terrones de sangre quedan en la matriz eso hace doler la panza y luego cada vez que menstrúan ya le duele el estómago. Los días que estas menstruando no debes tomar limón porque te corta.

Cuando uno no se cuida es peligroso hay mujeres que han muerto en la recaída después del parto. Mi tío decía: “hijita cuando usted sea curandera, hijita va a curar a la gente y cuando cure póngale munay, amor, a veces los pacientes están desprolijos, apenas se pueden bañar y a veces la gente no los trata bien. Uno está para ayudarlo a higienizarse, si uno está enfermo no tiene ganas de nada apenas se sostiene uno debe entender y atenderlo”.

No tengo titulo, pero sé de todo, tengo mucha práctica. Pero Dios nos dio inteligencia para ayudar, para defendernos, para salvar vidas ese es mi don.”

Que importante tener en cuenta la vida y el contexto de los pueblos, comprender su relación con el cuerpo y la tierra, cada pueblo tiene su sistema de creencias y en ella sus modos de sanar, el cual aún pervive por su efectividad.

Por Amalia Vargas
Pukio Sonqoy

Fuente El Orejiverde – 22 de Diciembre de 2017

Glosario
Ajayu: alma, espíritu (aymara) 
Nuna: alma, espíritu (quechua)

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