miércoles, 2 de diciembre de 2015

2 de Diciembre Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud


El 2 de Diciembre se celebra el Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud, en recuerdo a la fecha en que, por iniciativa de la Unesco, la Asamblea General aprobó el Convenio para la represión de la trata de personas y de la explotación de la prostitución ajena (resolución 317(IV), de 2 de diciembre de 1949).

El día se centra en la erradicación de las formas contemporáneas de esclavitud, como la trata de personas, la explotación sexual, las peores formas de trabajo infantil, el matrimonio forzado y el reclutamiento forzoso de niños para utilizarlos en conflictos armados.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) calcula que 21 millones de personas en el mundo son víctimas de trabajo forzoso en la actualidad, lo que genera unos 150.000 millones de dólares anuales de ganancias ilícitas en el sector privado.

La OIT ha adoptado un nuevo Protocolo jurídicamente vinculante, con el fin de fortalecer los esfuerzos a nivel mundial para eliminar el trabajo forzoso, que se prevé entrará en vigor en noviembre de 2016.

La campaña 50 for Freedom tiene por objetivo persuadir al menos a 50 estados a que ratifiquen el Protocolo sobre el trabajo forzoso antes de 2018.

El 18 de diciembre de 2007, la Asamblea General, en su resolución 62/122 Documento PDF, decidió designar el 25 de marzo Día internacional de recuerdo de las víctimas de la esclavitud y la trata transatlántica de esclavos, para que se celebre anualmente a partir de 2008.


El mensaje 2015 de la ONU
Este año, además de servir de recordatorio de crímenes cometidos en el pasado, el Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud nos ofrece la oportunidad de reafirmar nuestra determinación de luchar contra los problemas contemporáneos.

Las formas modernas de esclavitud son numerosas y comprenden desde el trabajo de los niños como empleados domésticos, peones agrícolas u obreros fabriles, pasando por los trabajadores en régimen de servidumbre que se esfuerzan por pagar deudas cada vez más elevadas, hasta las víctimas de la trata de personas con fines de explotación sexual, que sufren abusos indecibles.

Aunque resulta difícil reunir datos estadísticos sobre esos delitos, los expertos estiman que actualmente hay casi 21 millones de personas esclavizadas en el mundo. Por ellos, y por todos los que corren el riesgo de ser esclavizados, tenemos el deber de poner fin a tal infamia.

Esa reafirmación es aún más importante en esta época de graves crisis humanitarias. Más de 60 millones de personas que se han visto obligadas a abandonar sus hogares —y millones más que cruzan las fronteras en búsqueda de una vida mejor— pueden correr el riesgo de ser víctimas de la trata y de quedar esclavizadas.

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible brinda la oportunidad de cambiar de manera fundamental las condiciones que alimentan la pobreza, la injusticia y la discriminación por razón de género. Al aprobar la Agenda, los dirigentes mundiales se comprometieron a consolidar la prosperidad, la paz y la libertad para todas las personas. Y, en concreto, establecieron los objetivos de erradicar el trabajo forzoso y la trata de personas —y poner fin así a todas las formas contemporáneas de esclavitud y trabajo infantil.

En nuestro empeño por alcanzar esas metas, debemos también rehabilitar a las víctimas liberadas y ayudarlas a integrarse en la sociedad. Durante más de dos decenios, el Fondo Fiduciario de Contribuciones Voluntarias de las Naciones Unidas para Luchar contra las Formas Contemporáneas de la Esclavitud ha prestado asistencia humanitaria, financiera y jurídica a decenas de miles de víctimas en todo el mundo, cambiando significativamente sus vidas. Insto a los Estados Miembros, las empresas, las fundaciones privadas y otros donantes a que demuestren su compromiso con la erradicación de la esclavitud y contribuyan a que el Fondo disponga de los recursos necesarios para cumplir su mandato.

En este Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud, decidámonos a utilizar la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible como una guía para acabar con las causas profundas de la esclavitud y liberar a todas las personas que viven esclavizadas en el mundo.

Fuente: El Intransigente 

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