sábado, 28 de abril de 2018

Conflicto entre culturas por la creación de una escuela bilingüe en la Reserva de Yabotí en forma “inconsulta” con las comunidades del Lote 8



A las expresiones realizadas días atrás por la funcionaria del Ministerio de Educación de la Provincia, Lilian Prytz Nilsson, a cargo del Instituto de Políticas Lingüísticas, respecto a la situación de la construcción que llevan adelante actores locales de San Pedro para un proyecto de construcción de una “Escuela bilingüe Intercultural Guaraní Yabotí” que no tiene autorización del organismo, se suma ahora la posición pública de los representantes de tres comunidades Mbyá Guaraní que tienen sus tierras en el Lote 8 y que “rechazan” la propuesta ante la manera “inconsulta” e “impuesta” que no comparten.

Se trata de las comunidades TekoáImá, KapiíVaté e Itaó Mirí, que son algunas de las más antiguas y que lucharon por su territorialidad en el área de la Reserva, entre los municipios de El Soberbio y San Pedro, que sostienen que nunca fueron consultadas para la iniciativa. “No quieren la escuela, en principio, porque nunca fueron consultados, pero además porque consideran que se quiere imponer un sistema educativo en la reserva que no comparten para los niños de la aldea”, aseveró en diálogo con ArgentinaForestal.com la coordinadora del  Equipo de Misiones de la Pastoral Aborigen (EMIPA), Kiki Ramirez.

De esta manera, lo que para la mirada de un “no” indígena puede ser extraño o incompresible que se rechace la ayuda –sea desde actores locales, ONG o del mismo Estado- para crear una escuela rural para las comunidades de la zona, al tratarse de la territorialidad de Pueblos Originarios y de un área ambiental con la categoría de la Reserva de Biosfera Yabotí, deben cumplimentarse determinados pasos jurídicos, sociales, culturales e institucionales en forma previa y consensuada.

Por ello, por las comunidades Mbyá que habitan en el Lote 8, este avance fue considerado “como una falta a las tradiciones y costumbres de la cultura Mbyá Guaraní como también a la Alianza Multicultural Público-Privada que por convenio está vigente y fue sellada para el polémico debate de un camino de acceso por dentro del Parque Provincial Moconá para las tierras guaraníes”, explicó Ramirez.

“A veces pueden haber buenas intenciones y puede ser que el hombre blanco desconozca la cultura guaraní, pero para construir una escuela dentro del territorio de Pueblos Originarios en el Lote 8 tiene que haber consenso de la asamblea de caciques y de la Alianza Multicultural vigente. Las tres comunidades del Lote 8 como el Cacique de la Comunidad Pindó Poty no quieren una escuela bajo el sistema de aprendizaje que proponen, tampoco fueron consultados ni participaron en su construcción, al punto que hasta rechazan la iniciativa”, explicó en la entrevista.

Entre los actores locales, el principal promotor de la construcción de la escuela fue el docente Ramón Cequeira, con apoyo de algunos caciques de otras comunidades asentadas en áreas de la reserva y las autoridades comunales de El Soberbio y San Pedro, entre otras organizaciones civiles a las que solicitaron en este proceso la asistencia de donaciones de materiales de construcción, techos y demás para poder llevar adelante la construcción del proyecto de escuela que consideraron un “sueño” a cumplir.

“Las comunidades indígenas que habitan en el área natural no pueden tomar decisiones en forma unilateral, como tampoco las autoridades municipales ni provinciales, todo debe ser previamente consultado a las comunidades Mbyá, quienes se reúnen y definen en forma consensuada en sus propias asambleas lo que consideran es bueno o no para sus familias en su territorio”, recalcó Ramirez.

“Avanzaron con la escuela dentro del Lote 8 sin consenso de sus propias comunidades, y hay caciques que no quieren la escuela en la reserva”, remarcó la representante de EMIPA.

De igual forma, por diversos intereses, el proyecto de Escuela se continuó. “Artemio Benítez, un cacique y referente de las comunidades del Lote 8, considera que esta escuela es un factor de pérdida y debilitamiento de la cultura Mbyá Guaraní. Considera que no es intercultural el sistema que proponen, y de esta forma -como se propone imponer- rechaza la iniciativa”, transmitió Ramírez la posición del anciano indígena, que coincide con Lidio y José, otros caciques del Lote 8.

Las comunidades Mbyá Guaraní vinculadas a la iniciativa serían Itao Miri, Pindo Poty, Mandarina, Caramelito, Yaboty, entre otras, están dentro de la biósfera.


El proyecto de una escuela
Hay muchas comunidades Mbyá Guaraní que aún no tienen posesión de sus tierras y las familias se movilizan de una zona a otra, buscando alimentos y un espacio que permita mantener sus costumbres, respete su forma de vida y fortalezca su espiritualidad. “Hace unos dos años, una comunidad se trasladó a la zona de Yabotí, y se instalan en el monte del Lote 8. Algunos niños de esta comunidad abandonaron la escuela a la que ya concurrían anteriormente, y seguramente estando en Yabotí sintieron nuevamente esa necesidad. En algún momento se cruzaron con un hombre blanco que hacia turismo de aventura por la zona, y con un docente, quienes después de asistirles con ayuda de donaciones de alimentos, ropas, medicamentos, los escuchó sobre el planteo de las familias que pidieron una escuela y los ayudó. Y con buenas intenciones, colaboró para que ellos puedan avanzar, pero sin tener en cuenta la territorialidad de las comunidades, desconociendo sus costumbres y sin consultas a los caciques más antiguos del Lote 8. Hoy la escuela está casi terminada, pero no tuvieron las comunidades participación, a tal punto que hoy rechazan este proyecto”, precisó Ramírez en su relato.

En tanto, en las declaraciones radiales, la funcionaria del Ministerio de Educación expresó que hay una “organización extraña a la provincia que instala un edificio sin pedir autorización a nadie. Esto lo hizo una ONG, algo que observamos con preocupación ya que es una situación que está ocurriendo en varias comunidades indígenas y no es benigno instalar una biblioteca o escuela y luego pretender que el Estado se haga cargo de los sueldos”, planteó.

ONG se desvincula
Sin embargo, desde la ONG Manos Unidas Por Sonrisas, de Buenos Aires, que venían colaborando con los actores locales y realizando donaciones a unas siete comunidades indígenas de Yabotí, entre El Soberbio y San Pedro, aclararon públicamente en la página oficial de la institución, el pasado 26 de noviembre, su decisión de desvincularse del proyecto de construcción de la escuela en la zona.

“Desde la organización no gubernamental se colaboró con los actores locales con donaciones, pero se decidió la desvinculación del proyecto de la construcción de la escuela en la Reserva Yaboti, a cargo del Sr. Ramón Sequeira, por varias razones, pero principalmente debido a falta de transparencia e irregularidades del mismo”, expusieron.

De esta manera, aclararon que “no existe persona autorizada a realizar trámite alguno en nuestro nombre. Por ello, informamos que durante el periodo de septiembre a la fecha (noviembre) la institución colaboro asiduamente con el proyecto, realizando un viaje desde Buenos Aires a dicha localidad en la cual se trabajó durante una semana en la reserva conjuntamente con los caciques de las aldeas y el encargado de la construcción, concurrimos con 15 camionetas 4×4 cargadas de donaciones, las cuales fueron distribuidas en las aldeas cercanas a la escuela y parte de dichas donaciones (libros y útiles diversos) quedaron en la escuela para su inauguración”, detallaron las autoridades de Manos Unidas por Sonrisas.
“El encargado del proyecto recibió de la ONG la pintura que él mismo solicito para pintar la escuela, pizarrones y elementos de pintura. También solicito la compra de materiales para poder terminar con la construcción, a lo cual realizamos una transferencia bancaria a la ferretería Comercial Moconá, para ser retirados por él mismo; solicito además combustible para la motosierra que se encuentra en la escuela, realizamos dos transferencias bancarias a la estación de servicio de la localidad para ser retirado dicho combustible por él y ( utilizarlo únicamente como elemento de trabajo para la construcción de la escuela)”, detallaron respecto de su colaboración brindada para el proyecto escuela.

Finalmente, remarcaron que “debido a la falta de transparencia e irregularidad detectada por nosotros, decidimos la desvinculación total al proyecto, y dejamos constancia de nuestro agradecimiento por la ayuda incondicional recibida para la entrega de las donaciones de Gendarmería Nacional Argentina, del vice intendente Ricardo Leiva, de la promotora de salud Raquel Schu, y de Jorge Javier Bondar, coordinador Técnico de la Reserva de la Biosfera Yaboti”, mencionaron en su escrito.

“De igual forma, continuaremos nuestro trabajo solidario y responsable en la zona de El Soberbio”, concluyeron desde la comisión directiva de Manos Unidas Por Sonrisas.

Por Patricia Escobar 
Para Misiones On Line – 18 de Marzo de 2018


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