miércoles, 19 de julio de 2017

Yo soy la mujer

 Para todas las mujeres, con mi afecto grande, porque ellas sostienen el mundo…
Yo soy la mujer
Yo grabé las figuras en la pared de las cavernas
descueré a las bestias y curtí sus pieles
yo cocí la carne y la sequé para servirla en las noches frías del invierno
cosí con los tendones y agujas de sus huesos el calzado de los padres de mis hijos
los guerreros que me forzaron. Los valientes cazadores
Los jefes de los clanes. Los chamanes. Los bufones.
Yo soy la mujer
yo limpié sus mocos y su semen
yo amamanté a sus bestias huérfanas. Y a las mías
yo mantuve vivo el fuego
amasé el barro de sus vasijas y las levanté, y las llené, y llené sus bocas y sus vientres
y lo seguí hasta las trincheras para coser su camisa y sus heridas
para llenar sus balas y secar sus ojos de la muerte.
Yo soy la mujer
la esclava invisible
la niña mutilada por el hombre de la cuchilla sucia
la puta lapidada
la bruja de la hoguera
la loca amordazada
la concubina.
Yo soy la mujer
nunca en mí
nunca mi dueña
siempre en otras manos mi destino
mi cuerpo
mi esperanza
cercenada desde el centro.
Yo soy la mujer
yo caliento la cama de los hombres
yo madrugo para besar su frente a pesar de su silencio
y podría comprender su mirada ausente de garras despiadadas
pero no quiero.
No cerraré los ojos por más tiempo
ni ofreceré mi cerviz otro milenio
viraré mi rumbo al sur de su camino
no voy a restañarlo de más guerras.
Dejaré mi carga espesa de dolor y culpa y que la mar se lleve el pus del tiempo.
Yo soy la mujer
y con mis manos de tierra y miel
amasaré las horas y el pan cada mañana.
Y un día cantaré.
María Gutiérrez



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