viernes, 24 de febrero de 2017

Guacamole, tradicional receta mexicana


El Guacamole, la popular salsa, es originaria de México y está hecha en base a palta o aguacate.

El nombre se deriva de dos palabras aztecas: Nahuatl-ahuacatl (aguacate) y molli (salsa).

Todo lo que realmente necesitamos para hacer guacamole es aguacates maduros y sal.

Después de eso, un chorrito de jugo de limón, que aportará la acidez necesaria para equilibrar el sabor del aguacate. Luego viene cilantro picado, chile serrano, cebolla y si uno quiere puede agregarle tomate. Solo si quieres.

Como suele ocurrir con todas las recetas muy populares, las opciones para prepararlo varían de región en región, de ciudad en ciudad y hasta de familia en familia. Hay muchos tipos de guacamole, en México cada uno tiene su propia receta que varía según la región a la que uno pertenece.


El truco para hacer guacamole perfecto es usar aguacates buenos y maduros. Se puede verificar la madurez presionando suavemente el exterior del aguacate. Si no cede un poco, el aguacate no está maduro todavía y no sabrá bien. Por el contrario, se al presionarlo se hunde demasiado, el aguacate puede estar pasado de maduración y no tendrá buen sabor tampoco.

El guacamole es perfecto como base para muchas otras recetas como unos burritos, unas tortitas de queso o simplemente untado en un bocadillo con un poco de queso y pollo, simplemente delicioso.


Preparación del guacamole mexicano
1 – En primer lugar debemos pelar la cebolla y lavar el tomate y proceder a picarlos en pedacitos muy finos. La idea es que estos ingredientes sean visibles pero apenas.

2 – Aparte picamos de la misma manera el cilantro. En caso de no disponer de cilantro se puede hacer con perejil, que no es lo mismo, pero en este caso, es igual.

3 – Elegimos unos aguacates maduros tal como explicamos recién. Luego, cortamos los aguacates por la mitad hasta el hueso y giramos cada parte separando las dos mitades. Nos ayudamos de una cuchara de plástico para vaciar las dos partes y dejamos el hueso en la misma fuente donde vamos a poner el aguacate.


4– Si tenemos un mortero, podemos poner allí  la palta previamente trozada y agregándole el chorrito de jugo de limón, empezamos a triturarla. Si no tenemos un mortero en casa, será suficiente con ponerla en un cuenco, un bowl o un recipiente similar y aplastar los trocitos de palta con un tenedor.

5 – A continuación cortamos en pequeñísimos trozos el chile serrano. Si se nos dificulta conseguir este ingrediente porque vivimos en un lugar donde no se cultiva, podremos reemplazarlo con pimiento verde.

También podemos reemplazarlo en caso que prefiramos comer nuestro guacamole sin picante.


Una recomendación: protegerse las manos antes de picar el chile porque es muy picante y puede impregnarse en la piel de los dedos y luego si llegamos a restregarnos los ojos vamos a pasar muy mal.

6 – Lo que sigue es mezclar en un recipiente el guacamole molido con la cebolla y el tomate más el cilantro y el chile (o pimento verde en su defecto). Para hacerlo debemos recurrir a una cuchara de madera así no alteramos la consistencia de cada uno de los ingredientes.

En este punto debemos agregar la sal, pero tomando la precaución de no hacerlo en exceso puesto que no solo es perjudicial para nuestra salud sino que además es muy probable que untemos el guacamole en nachos o tortillas, las cuales ya tienen suficiente sal por su cuenta.

Con respecto a las cantidades, si vamos a preparar el guacamole como plato de entrada para 4 personas necesitaremos 3 aguacates maduros, 1/2 chile serrano o en su defecto, 1/2 pimiento verde, 1 manojo de cilantro, 1 cebolla y 1 tomate.

Fuente>Buena Vibra


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