miércoles, 27 de enero de 2016

Represas: Reservorio gigante del Dengue



Un viejo debate reaparece por el pánico de la población a enfermarse. Se denuncian cientos de casos y el gobierno está desorientado. Ambientalistas ratifican su dura posición. La OMS recomienda no hacer represas en zonas subtropicales. “Son reservorios gigantes de mosquitos”, aseguran.

Larvas del Aedes Aegypti

Una vez más la provincia de Misiones padece un fuerte embate de las enfermedades vectoriales y como aun no se percibe una clara política de lucha y/o prevención por parte del gobierno, la población entra en pánico.

En esta ocasión, el protagonista es el Dengue, pero años anteriores se sufrió por Leishmaniasis y Fiebre Amarilla. Siempre la gente aparece indefensa; el gobierno desprevenido y las verdaderas causas escondidas.

Largas filas en los Hospitales, cientos de reclamos de limpieza y fumigación, aumento del precio de repelentes, y poca información oficial sobre el tema. Son los retratos de este caluroso Enero en Misiones.

Después de discutir lo urgente, de a poco se vuelve al debate de fondo. Porque hay Dengue en Misiones? Parte de la discusión está más que clara para los ambientalistas que integran la Mesa Provincial por el NO a las Represas que desde hace años aseguran categóricamente que las hidroeléctricas son parte de las verdaderas causas de las enfermedades vectoriales. “Yacyreta es un reservorio gigante”, indicó a Misiones Cuatro el ambientalista Eduardo Lujan.

Y a propósito del tema, sin dudar agregó que “está bien que se haga la campaña para que la población colabore y que se reclame que se fumiguen los barrios y demás, pero nada de eso es suficiente, porque la ciudad está rodeada de agua estancada”.

Aedes aegypti, portador del dengue
En este sentido el ambientalista explicó que el problema radica además en que en Posadas hay agua estancada en toda la ciudad, no solo por el Lago de Yacyretá, sino que también los arroyos afluentes del Paraná están “taponados” por la altura excesiva del río y provocan inundaciones cada vez que llueve generándose así grandes charcos de agua dentro de la ciudad sin la contención adecuada.

Luján explicó: “Pero no porque lo digamos nosotros, sino porque esto lo recomienda desde hace ya muchos años la Organización Mundial de la Salud, que recomienda no construir mega represas en zonas tropicales o subtropicales; porque este tipo de enfermedades se transforman en endémicas automáticamente, porque hay una relación directa con el estancamiento del agua y la proliferación de los vectores de estas enfermedades”.

“Hace veinte años dije que las represas envenenan las aguas generando dengue y leishmaniasis, me trataron de loco”, había asegurado el ingeniero Eduardo Basso del Pont al diario TN Goya de Corrientes.

“Represas significan: impactos ambientales tremendos, desalojo de poblaciones de sus lugares de asentamientos, enfermedades, contaminación de las aguas y que el resto de los argentinos paguemos las fiestas de algunos. Sin embargo, sólo nos hacen socios en la contaminación, en el quebranto, en el riesgo de estallido de la represa y en el envenenamiento del agua”, sentenció el ecologista hace un par de años."

Por su parte, al respecto del problema sanitario que trae aparejado la construcción de Represas, el ecologista Raúl Aramendy siempre destacó el informe sobre “Enfermedades Parasitarias, Desarrollo Hídrico” (1994) de la Organización Mundial de la Salud, en la que se recomienda no construir represas hidroeléctricas en zonas tropicales y subtropicales, por considerarlas “zonas de alto riesgo” para las zoonosis, desde el punto de vista ambiental y sanitario.

Lugares de reproducción del mosquito Aedes Aegypti en los domicilios y consejos para combatirlo

En este sentido, Aramendy siempre aseguró que la represa de Yacyreta “nos trajo” las enfermedades vectoriales como el Dengue y la Leishmaniasis pero también advirtió que ya se pueden encontrar los vectores de la esquistosomiasis.

“El desarrollo económico no debe deteriorar la salud, ni causar enfermedades”, señaló Raúl Aramendy.

La Organización Mundial de la Salud, organismo de Naciones Unidas a recomienda “No hacer represas entre los paralelos 30 de latitud norte (Subtropico de Cáncer) y 30 de latitud sur (Subtropico de Capricornio). Misiones se encuentra entre los paralelos 25 y 27. Totalmente dentro de lo que la OMS considera “zona de altísimo riesgo sanitario”. Hacer represas en estas latitudes es montar una “bomba biológica” dice el documento de la OMS “Enfermedades parasitarias y desarrollo hidráulico”, 1994.

Misiones: Malaria, Leishmaniasis, Dengue y demás yerbas
Fragmento del texto: Megarepresas: Pensando sobre la relación entre la sanidad, la salud, la economía y el desarrollo (Ecoportal.net) Raúl Aramendy – Ambientalista.

Me veo en la obligación de volver a poner esta cita: “Hay que partir del principio de que el desarrollo económico no debe deteriorar la salud ni causar enfermedades” Principio Básico de la OMS, pag. 103, “Enfermedades parasitarias y desarrollo hidráulico”, 1994.

Campaña de erradicación del Dengue

En la nota anterior hablamos de la esquistosomiasis y del caracol vector de esta enfermedad grave. Lo repito porque andan circulando por allí afirmaciones acerca de que sólo los mosquitos son vectores de enfermedades, para el caso de las megarepresas, y no es así. A la vez que afirmar que hay vectores que aparecen sólo cuando las condiciones del lugar son óptimas para su vida (como aguas de lenta circulación, por ejemplo). Y claro que esto es una cuestión sanitaria.

Hacer o no una tremenda represa, estancando grandes cantidades de agua, inundando miles de hectáreas, es una cuestión sanitaria, y no solamente el ver qué hacemos después del desastre para evitar que sea tan grave (se está creando, en estos momentos un Instituto, con sede en Iguazú, para el estudio de Enfermedades Tropicales, por parte del Estado nacional, como si ya se lo vieran venir y se prepararan para actuar después del desastre, mitigándolo, y no antes para evitarlo).

Los problemas sanitarios que están ocasionando las mega-represas en todo el mundo, preocupan a científicos, técnicos, sanitaristas, médicos y centros de estudio del mundo y de nuestra región, en grado creciente. El Foro Boliviano de Medio Ambiente y Desarrollo (Fobomade), preocupado por la construcción de represas en Brasil, en la región fronteriza con el departamento de Pando, realizó un estudio publicado en el documento “Bajo el caudal: El impacto de las represas del río Madera en Bolivia”. En el afirman que “Más víctimas de malaria, dengue y leishmaniasis son las consecuencias que puede tener la construcción de represas en Brasil, en la región fronteriza con el departamento de Pando”. Estas afirmaciones fueron avaladas por el viceministro de Biodiversidad, Recursos Naturales y Medio Ambiente, Juan Pablo Ramos, quien explicó que Bolivia hizo una evaluación técnico-científica en el 2008 que confirma los efectos negativos de esas obras. El informe del Fobomade advierte que los niños serán el grupo más damnificado por la malaria, además de los inmigrantes. Los cálculos apuntan a que serán 13 veces más vulnerables con la nueva represa, en especial los menores, y hasta cinco veces más, la población en general.

Pando es el departamento de Bolivia con mayor incidencia de malaria, situación que no parece preocupar para nada a Brasil el país, que junto a China, más represas está construyendo en América Latina en estos momentos, sobre todo dentro y en zonas de frontera.

Un elemento importante para las reflexiones que nosotros tenemos que realizar ante los intentos de construir Garabi y Panambi es que, como afirma el estudio boliviano “El efecto predecible es que poblaciones cercanas a sitios de inundación a un promedio de tres kilómetros (rango de vuelo de los mosquitos) incrementarán sus niveles de incidencia en malaria”. Una Misiones con malaria, con leishmaniasis, con dengue, con esquistosomiasis, con fiebre amarilla y demás enfermedades tropicales, será muy poco atractiva para el turismo internacional que nos permitió, por ejemplo en el 2006, generar ingresos del orden de los 700 millones de pesos.

¿Y cómo puede incidir una mega-represa en la proliferación del dengue? El estudio señala que “la construcción de espacios urbanizados para quienes se encarguen de ejecutar el proyecto puede desembocar en la propagación del vector, que, se asevera que es urbano, pero se sabe que puede reacomodarse eventualmente en áreas rurales.”

“Lo que eleva el riesgo de contagio es que esos asentamientos, en general, no suelen estar dotados de los servicios básicos suficientes, como un adecuado sistema de distribución de aguas, por lo que el grado de precariedad es también una causa de la proliferación del insecto.”

“La propagación del dengue implicaría al Estado un costo para la atención de los damnificados y una inversión para equipamiento de fumigación con agentes químicos a fin de eliminar los criaderos de larvas de los mosquitos Aedes aegypti.” No olvidar que acá ya tenemos dengue.

Con respecto a la leishmaniasis nuestros vecinos informan que “Hay en el país entre uno y tres casos de leishmaniasis por cada 1.000 habitantes, y en zonas de alto riesgo, como las áreas selváticas pandinas, la incidencia se eleva a tres casos. Está presente en regiones de esas características del oriente, Cochabamba, Tarija y La Paz.” A tener en cuenta por parte de los misioneros que ya tuvimos (¿por incidencia de Yacyretá?) brotes de leishmaniasis en nuestra provincia, sobre todo de la canina. Y hay que decirlo, los animales importan, no son cosas, son seres vivos. Aunque también tuvimos ya casos en humanos, que también importan.

Campaña de prevención del Dengue

La Leishmaniasis canina es una enfermedad causada por un protozoario, Leishmania spp, transmitido por mosquitos del género Phlebotomus. Lamentablemente nos conviene conocer estos detalles.
La Leishmaniasis canina no es sólo un problema veterinario, debido a que es una zoonosis de importancia mundial.

Crece en el mundo y es de reciente aparición en Argentina, siendo que la prevalencia de la enfermedad es mucho mayor a lo que se suponía en un principio. El perro actúa como reservorio de la Leishmaniasis humana e incluso los perros con infecciones inaparentes son capaces de transmitir la enfermedad a través de vectores y juegan un rol fundamental en la diseminación del parásito. Nuestro alerta debe ser mayor y preventivo ya que, lo repito, humanos y caninos comparten el vector, siendo estos últimos reservorios de esta enfermedad de gran importancia epidemiológica.

Mas aguas estancadas rodeando a todo Misiones (tener en cuenta que a Garabi y Panambi se pretende sumar la represa de Corpus –prohibida por Ley Provincial- y, según el diputado Llera, una más que los brasileños pretenden hacer en su territorio pero sobre el rio Iguazú, afectando fuertemente a las Cataratas).

La Agencia Nacional de Energía Eléctrica de Brasil, adjudicó recientemente los contratos para construir una represa hidroeléctrica sobre el río Iguazú que estaría emplazada a menos de 1 kilómetro del Parque Nacional Iguazú y a unos 100 kilómetros de la localidad misionera de Andresito, entre Capanema y Capitán Leónidas, ciudades brasileñas del Estado de Paraná. Generaría una potencia de 350 megawatts, suficiente para abastecer a una ciudad de alrededor de un millón de habitantes o a una provincia, como Misiones. El embalse va a inundar unos 13,6 kilómetros cuadrados y exigirá la relocalización de 360 familias. Esa cantidad de Mw/h es, según manifestó el Gobernador Closs, el tope de consumo de Misiones, a las 15 hs., en verano.

Tengamos en cuenta que los brasileños YA construyeron, sobre el rio Iguazú, las represas de Salto Osorio, Salto Santiago, Segredo y Foz de Areia (Ver el excelente informe de “Primera Edición”, serie Temática, del 14 de marzo –día mundial de lucha contra las represas- del 2006), a la que debemos ya sumar (¿la última?) Salto Caxias. Esta es la más próxima a nuestra frontera.

Aunque aún Misiones no tiene una Matriz Energética (y sobre esto volveremos en futuras notas) confiamos en este dato del Gobernador. Y de paso decimos que si ese es el potencial que nuestra provincia consume actualmente deberíamos, si pensamos desde, con y para los misioneros, preocuparnos por generar esta cantidad más lo necesario para crecer en los próximos 30 años, o poco mas, que es lo que tienen de vida útil casi todas las megarepresas, con los niveles de fuerte colmatación que sufren por la modalidad de producción agrícola hegemónica, basada en el monocultivo extensivo y el desmonte generalizado. ¿Por qué pretendemos generar, con Garabi más Panambi unos 2.200 Mw? Mas, aun, cuando desde la Represa de Uruguai, construida hace ya casi dos décadas, se genera en estos momentos 150 de los 350 MW/h del consumo actual. Al decir del presidente de la empresa Electricidad de Misiones SA (EMSA), Héctor López Ricci, “hay perspectivas positivas en relación a la cota del lago, hecho auspicioso porque aporta una seguridad importante al sistema provincial, además de energía suficiente para sostener la actual demanda” (declaraciones periodísticas del 15 de Febrero del 2011 Edición Nº 22 de El Libertador, subrayado nuestro).

Datos como estos, y otros que analizaremos en próximos artículos, nos permiten concluir que no se está pensando en las necesidades de autoabastecimiento de energía eléctrica para los misioneros, cuando se nos proponen nuevas megarepresas en esta región. Sobre todo teniendo en cuenta que la mitad del Complejo Garabi-Panambi (1.100 MW) ira, directamente, a Brasil. Muchos problemas y consecuencias para pocos resultados, mirándolo desde los intereses de los misioneros.

Fuente: Garupadigital.com – Garupa (Misiones-Argentina) – 19 de Enero de 2.016.


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