viernes, 30 de noviembre de 2012

Mapuches de Neuquén, fallo a favor de derecho a tierras por práctica ancestral (Trashumancia).

Una jueza determinó que un grupo indígena en Neuquén tiene derechos sobre un territorio a pesar de que un empresario posee el título de propiedad del lugar. Reconoce la propiedad territorial ancetral e insta a "internalizar el nuevo paradigma de inclusión", negando el desalojo.

Un fallo de la Justicia de Neuquén determinó que la comunidad mapuche Tuwun Kupalmeo Maliqueo tiene derechos sobre un territorio de veranada (que utilizan en primavera y verano), rechazó el pedido de desalojo realizado por un empresario (a pesar de que éste posee título de propiedad) y confirmó la supremacía de la legislación indígena por sobre el derecho privado. Es el primer fallo favorable a una comunidad indígena respecto de la práctica ancestral de trashumancia (trasladarse con los animales a distintas zona según la época del año).

Comunidades mapuches y organizaciones campesinas exigen el cumplimiento de la legislación indígena y la sanción de una “ley integral de tierras” que contemple la trashumancia, un reordenamiento territorial y la función social de la tierra.


La trashumancia es una práctica ancestral que consiste en permanecer en tierras bajas durante el invierno y trasladarse (con los animales) a regiones altas, de mejores pasturas, en el verano (tierras de veranada). Cuando el otoño se aproxima, se vuelve a los campos de invernada y se reanuda el ciclo. El traslado puede durar hasta semanas. En el norte neuquino se multiplicaron en la última década los conflictos por tierras de veranada e invernada, y también por los caminos de arreo. Con el corrimiento del monocultivo de árboles hacia el norte neuquino, y con el avance de estancieros, campesinos y mapuches vieron cerrados los históricos caminos por donde circulaban cada verano y alambrados los ancestrales campos de veranada.

La comunidad Tuwun Kupalmeo Maliqueo abrió en enero de 2009 la tranquera con la que un estanciero había cerrado el campo de veranada mapuche, 829 hectáreas en el departamento de Aluminé (paraje Litrán). Y, como todos los años, se instaló en el lugar con sus animales. El estanciero Pedro Duarte demandó a la comunidad y solicitó como medida cautelar el desalojo. Exhibió un título de propiedad y negó la existencia de la comunidad (porque ésta no poseía personería jurídica).

El 9 de noviembre, la jueza de Zapala Gloria Martina rechazó el pedido de Duarte de recobrar la posesión del territorio, remarcó que la tierra de veranada se trataba de “posesión tradicional indígena” y dio un paso más al remarcar la prevalencia del derecho indígena (Convenio 169 de la OIT, Constitución Nacional y de Neuquén). “Concluyo en que la posesión ejercida por la comunidad mapuche merece la protección supralegalmente otorgada a la ocupación de territorios por las comunidades indígenas. Debiendo considerarse la ocupación tradicional indígena es preexistente al Estado. Confrontado el título exhibido por el actor (Duarte) con el ostentado por los demandados, surge demostrado que el de estos últimos (la comunidad) posee relevancia superior por resultar anterior en el tiempo y por ende preferido en derecho”, explica el fallo.


El Observatorio de Derechos Humanos de Pueblos Indígenas (Odhpi), que patrocinó a la comunidad mapuche, remarcó que la sentencia “es inédita en cuanto reconoce derechos sobre tierras de veranada y porque aplica el derecho indígena, de mayor jerarquía, por sobre el Código Civil. La sentencia marca un antecedente importante para decenas de casos en los que empresarios cierran las veranadas de las comunidades indígenas”.

El fallo de la jueza Martina afirma que no es necesario personería jurídica o estar inscripto en algún ámbito estatal para ser reconocida como comunidad indígena (es un derecho, no una obligación), recuerda la vigencia de la ley 26.160 (suspensión de desalojos) y reconoce la legitimidad de la posesión indígena sobre las tierras. “No cabe sino concluir en la legitimidad de la posesión ejercida por la comunidad mapuche sostenida en el reconocimiento ínsito en las normas internacionales y en el mandato operativo, categórico e inequívoco de la Constitución Nacional”, sentencia la jueza de Zapala.

El denunciante, Pedro Duarte, es una persona pública en Neuquén. “Asumió como juez federal de Neuquén en marzo de 1976. Es conocido por sus sistemáticos rechazos a los hábeas corpus presentados por familiares de desaparecidos. Los organismos de derechos humanos lo sindican como ‘colaborador’ de la dictadura militar. Gracias a esas influencias se hizo de las tierras mapuches. Duarte renunció en 1984 luego de una denuncia de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos (APDH)”, denunció el Odhpi en su comunicado.

El caso de la comunidad Tuwun Kupalmeo Maliqueo no es una excepción. La comunidad mapuche Mañke, la Cooperativa Campesina y la Mesa Campesina de Loncopué actúan en conjunto para exigir que se respeten las “huellas de arreos” y los campos de veranada e invernada. Exigen, junto a otras comunidades, que la provincia tenga presente su opinión en la sanción de una “ley integral” de tierras. “La discusión sobre los callejones de arreo no puede ser pensada sin tener en cuenta el verdadero problema de fondo, la distribución, tenencia y uso de la tierra en Neuquén y la soberanía sobre los recursos naturales y bienes comunitarios”, remarcó Cintia Galetto, de la Cooperativa Campesina.

Escrito por: Dario Aranda


Fuente: DiarioPágina 12 del Miércoles 21 de Noviembre de 2.012

jueves, 22 de noviembre de 2012

Gosacaít, Árbol Sagrado del Amor (Palo Santo) – Leyenda Pilagá


Que el árbol ha sido motivo de rituales y leyendas lo dice América que está poblada de ellos. No existe árbol originario que no tenga un mito o una leyenda que de cuenta de su origen o floración.

Así encontramos entre los Pilagá, aborígenes que habitan la llanura chaqueña un bello relato que cuenta sobre el Árbol Sagrado del Amor, árbol que nosotros conocemos como “Palo Santo”. Este se distingue en el monte por lo verdoso de su tronco y el rico aroma que despide cuando se corta una rama o se enciende fuego con sus leños.

Dicen los Pilagá que en este árbol habita el Duende del Amor, Gosacaít, dios bienhechor y guardián del puro sentimiento.

Con sus hojas las quetenlok, muchachas sin compromisos hacen el kotaíki, un amuleto para el amor. El mismo consiste en una bolsita hecha con cuero de anta que se cierra con hilo de cháguar del cual se cuelga al cuello y donde se guardan hojitas de este árbol. La importancia que dan a Gosacaít se observa en el ritual con que sellan la alianza de compromiso las jóvenes parejas Pilagá.


Cuando una quetenlok elige su pareja, lleva al elegido monte adentro al lugar donde ella ha encontrado una plantita tierna de palo santo. Ante ella la muchacha le confiesa su amor y le entrega la “kotaiki” que el se cuelga al cuello tocando su corazón. Es el símbolo de fidelidad y protección, la que ella lo preservará de “Davicho” el espíritu contrario del amor que siempre anda rondando a las parejas buscando destruir el sentimiento que los une. Desde la entrega de la kotaíki son novios formales y se deben fidelidad, pacto que sólo la muerte podrá romper. La alianza se guarda en secreto hasta el momento de la ceremonia en la cual quedarán reconocidos socialmente como pareja.

A partir de ese momento la plantita de Palo Santo es el altar donde la pareja va a ofrendar a Gosacaít. La muchacha la riega y le deja ofrendas de coca al Duende, y el muchacho la cuida, saca las malezas a su alrededor y la cubre con ramas si el sol amenaza con dañarla, y de a poco llena su kotaíki con las hojitas.

Fuentes:  www.nortedelbermejo.com.ar
Autora: Licenciada Marta Juarez

jueves, 15 de noviembre de 2012

20 Consejos de los Hermanos Originarios de América del Norte


1. Levántate con el sol para orar. Ora sola(o). Ora frecuentemente.
El Gran Espíritu oirá, ciertamente, si le hablas.

2. Sé tolerante con aquellos que han perdido el camino. La ignorancia, la presunción, la ira, los celos y la avaricia (codicia), provienen de un alma perdida. Ora para que ellos encuentren guía.

3. Búscate a ti mismo, por tus propios medios. No permitas que otros hagan tu camino por ti. Es tu senda, y sólo tuya. Otros pueden caminar contigo, pero nadie puede hacer tu camino (o caminar tu senda) por ti 

4. Trata a los huéspedes en tu casa con mucha consideración. Sírveles la mejor comida, dales la mejor cama y trátalos con respeto y honor.

5. No tomes lo que no es tuyo, sea de una persona, una comunidad, de la selva o de una cultura. No fue dado ni ganado. No es tuyo.

6. Respeta todas las cosas que están sobre esta tierra, sean personas o plantas.

7. Honra los pensamientos, deseos y palabras de todas las personas. Nunca los irrumpas, ni te burles de ellos, ni los imites de manera grosera. Permite a cada persona el derecho a su expresión personal.

8. Nunca hables de los demás de mala manera. La energía negativa que pones en el universo se multiplicará cuando retorne a ti.

9. Todas las personas comenten errores. Y todos los errores pueden ser perdonados.

10. Malos pensamientos causan enfermedad a la mente, al cuerpo y al espíritu. Practica el optimismo.


11. La naturaleza no es para nosotros. Es parte de nosotros. Ella es parte de tu familia del mundo.

12. Los niños son las semillas de nuestro futuro. Siembra amor en sus corazones y riégalos con sabiduría y lecciones de vida. Cuando crezcan, dales espacio para crecer.

13. Evita herir los corazones de los demás. El veneno de su sufrimiento retornará a ti.

14. Sé verdadero (veraz) todo el tiempo. La honestidad es la prueba de la voluntad de uno en este universo.

15. Consérvate balanceado. Tu persona Mental, tu persona Espiritual, tu persona Emocional, y tu persona Física: todas tienen la necesidad de ser fuertes, puras y saludables.

Ejercita al cuerpo para fortalecer la mente.

Crece mucho espiritualmente para curar enfermedades emocionales.

16. Haz decisiones conscientes acerca de quién serás y acerca de cómo reaccionarás. Sé responsable por tus propios actos.

17. Respeta la privacidad y el espacio personal de los demás. No toques la propiedad personal de los demás, especialmente los objetos sagrados y los objetos religiosos. Esto está prohibido.

18. Sé verdadero ante ti mismo primero que todo. No puedes nutrir y ayudar a otros si no puedes nutrirte y ayudarte a ti mismo primero.

19. Respeta las creencias religiosas de los demás. No impongas en los demás tus propias creencias.

20. Comparte tu buena fortuna con los demás. Participa en la caridad.




jueves, 8 de noviembre de 2012

Manga – Juego Típico Mbya Guaraní


El MANGA es un juego religioso que, se considera, fue dado por ÑANDEJARA (Dios) para el esparcimiento antes del ritual del TANGARA.


El mismo se realiza por las tardes, en el espacio frente a la casa religiosa denominado OPY ROKA; los hombres hacen una pelota de chala seca de maíz (AVATIPIRE) para jugar el MANGA. La base de la pelota tiene el tamaño de la palma de la mano. La forma de elaboración de la pelota es enseñada por los padres a sus hijos.

Manga - Juego Tradicional Mbya Guaraní

Alrededor de los jugadores se encuentra observando toda la Comunidad. El juego consiste en no dejar caer la pelota en el círculo, formado por alrededor de quince jugadores (cuantos más jugadores hay es más divertido). A medida que los jugadores se cansan son reemplazados por otros. Al jugador que se le cae la pelota sale del juego.

Se juega hasta el cansancio o culmina el juego cuando se inicia la danza ritual TANGARA, antes de entrar a la casa religios OPY.

Este juego ha perdurado por generaciones, y según los ancianos de las comunidades está profundamente ligado a la espiritualidad de los MBYA GUARANÍ, ya que no solo representa un juego de esparcimiento y ocio, sino también es una preparación para los rituales religiosos de la Comunidad.


Fuente: Susana Kovács en  "Juegos Tradicionales Guaraníes" 

viernes, 2 de noviembre de 2012

La Chaya y el príncipe Pujllay – Leyenda Diaguita


Cuenta la leyenda que Chaya era una muy bella jovencita india, que se enamoró perdidamente del Príncipe de la tribu: Pujllay, un joven alegre, pícaro y mujeriego que ignoró los requerimientos amorosos de la hermosa indiecita. Fue así como aquella, al no ser debidamente correspondida, se interno las montañas a llorar sus penas y desventuras amorosas, fue tan alto a llorar que se convirtió en nube. Desde entonces, solo retornar anualmente, hacia el mediado del verano, del brazo de la Diosa Luna (Quilla), en forma de rocío o fina lluvia.

En tanto Pujllay sabiéndose culpable de la desaparición de la joven india, sintió remordimiento y procedió a buscarla por toda la montaña infructuosamente.

"Huellas Andinas" - Diaguitas.  Obra de la artista Carolina Hernández, representa la leyenda de Chaya, jóven indígena del Pueblo Diaguita.
Tiempo después, enterado el joven del regreso de la joven a la tribu con la luna de febrero, volvió el también al lugar para continuar la búsqueda pero fue inútil. Allí, la gente que festejaba la anhelada cosecha, lo recibía con muecas de alegría; el por su parte, entre la algarabía de los circunstantes, prosiguió la búsqueda con profunda desesperación, aunque el resultado totalmente negativo. Por ello, derrotado, termino ahogando en chicha su soledad, hasta que luego, ya muy ebrio, lo sorprendió la muerte. Punto final de un acontecer que se repite todos los años, a mediados de febrero…

La tradición popular rescató a estos personajes y en sus vocablos se demuestra el sentido de esta fiesta: Ch’aya (en quichua: “Agua de Rocío”) es símbolo de la perenne espera de la nube y de la búsqueda ancestral del agua. (Algo que no abunda en La Rioja y es vital); y “Pujllay”, que significa: “jugar alegrarse”, quién para estos carnavales vive tres días, hasta que es enterrado hasta el próximo año.

Fuente: lariojachayera.com.ar